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La jubilación anticipada es, como su propio nombre indica, la opción de retirarse del mercado laboral y cobrar una pensión pública antes de alcanzar la edad legal ordinaria. En España, esta opción es bastante común; sin embargo, no todos los trabajadores pueden acceder a ella.

Para hacerlo, es necesario cumplir una serie de requisitos relacionados con la edad, los años cotizados y las circunstancias que hayan motivado el cese de la actividad. Para los trabajadores autónomos, además, el acceso puede resultar todavía más complejo, especialmente cuando su trayectoria laboral ha estado marcada por periodos sin cotizar o por bases de cotización más bajas.

Es la situación que relata Mayte, una autónoma de 66 años, que acudió al programa Y ahora Sonsoles, de Antena 3, para contar las dificultades que está atravesando junto a su marido después de cerrar la peluquería que habían mantenido durante años.

30 años cotizados y una pensión que no llega

La historia laboral de Mayte comenzó cuando tenía apenas 16 años. En aquella época trabajaba como administrativa, aunque su trayectoria profesional se vio interrumpida cuando se casó y tuvo a su hija. Durante ese periodo dejó de trabajar y, como consecuencia, también dejó de cotizar durante varios años.

La situación cambió cuando su marido comenzó a trabajar en una peluquería como empleado y, con el tiempo, el propietario del establecimiento se jubiló y él pasó a hacerse cargo del negocio como trabajador autónomo. Mayte, que por entonces no tenía un empleo, comenzó a ayudarle en la peluquería.

Fue entonces cuando se convirtió en autónoma colaboradora, una figura que permite al familiar de un trabajador autónomo incorporarse a la actividad y cotizar por su trabajo. Según explicó en el programa citado, permaneció en esta situación durante unos 20 años.

Su marido, por su parte, acumuló alrededor de tres décadas de cotización. Sin embargo, el hecho de haber trabajado durante buena parte de su vida no se ha traducido, según el relato de Mayte, en una pensión suficiente para poder afrontar la jubilación con normalidad.

El problema empezó a hacerse especialmente evidente después de la pandemia, cuando los ingresos dejaron de ser suficientes para mantener el negocio. El establecimiento, además, no era de su propiedad: la pareja tenía el local alquilado.

Finalmente, fue en octubre cuando decidieron poner punto final a la actividad. "La peluquería iba de mal en peor", explicó Mayte, que relató que tuvieron que comunicar a la propietaria del local que iban a abandonar el establecimiento porque ya no estaban produciendo dinero.

Sin embargo, antes de tomar esa decisión, el matrimonio acudió a la Seguridad Social para informarse sobre las posibilidades de jubilación de su marido. Tenía entonces 65 años y, según explicó la autónoma, acudieron hasta tres veces para consultar si podía acceder a la jubilación anticipada.

La respuesta que recibieron, según el testimonio de la mujer, fue afirmativa. "Fuimos tres veces, nos dieron los papeles y nos dijeron que sí que podía coger la jubilación anticipada", aseguró.

Incluso les habrían indicado cuál sería la reducción que tendría que asumir su marido en caso de retirarse antes de la edad ordinaria. Mayte explicó que les comunicaron que la pensión sufriría una penalización del 5,5%, pero que aun aplicando esa reducción podría acceder a la jubilación.

La pareja tomó entonces una decisión que cambiaría por completo su situación económica. Cerraron la peluquería en octubre y Mayte comenzó a trabajar en otra actividad, mientras su marido iniciaba los trámites para solicitar la jubilación.

Mayte, en una captura de pantalla del programa 'Y Ahora Sonsoles'. Antena 3

Y aunque podía llegar a parecer una situación beneficiosa para ambos, fue ahí cuando comenzaron los problemas y la Seguridad Social comenzó a enviarles notificaciones en las que denegaban, finalmente, la jubilación de su marido.

El motivo que les trasladaron estaría relacionado con la cuantía de la pensión resultante. Según explicó la autónoma, a su marido le corresponderían alrededor de 900 euros mensuales, mientras que la cuantía mínima que les habían señalado se situaba en torno a los 1.032 euros.

La diferencia, de poco más de un centenar de euros, se ha convertido así en el principal obstáculo para que pueda acceder a la jubilación en las condiciones que esperaba.

Los requisitos para una jubilación anticipada

El caso pone de manifiesto una cuestión importante del sistema de pensiones: la edad por sí sola no determina si una persona puede jubilarse anticipadamente.

También es necesario cumplir los requisitos establecidos para cada modalidad y la pensión resultante debe ajustarse a las condiciones que marca la normativa.

En el caso de la jubilación anticipada voluntaria, la posibilidad de retirarse antes de la edad ordinaria está condicionada, entre otros aspectos, por el periodo de cotización acreditado y por que la pensión que resulte de aplicar las reglas correspondientes alcance determinadas condiciones.

Además, jubilarse antes de tiempo implica aplicar coeficientes reductores sobre la pensión. Es decir, el trabajador puede abandonar su actividad antes, pero a cambio de cobrar una prestación inferior a la que habría obtenido si hubiera esperado hasta su edad ordinaria de jubilación.

Para entender el problema que plantea el caso de Mayte hay que distinguir, por tanto, entre tener la edad necesaria para solicitar la jubilación anticipada y cumplir todos los requisitos que permiten que esa jubilación sea reconocida.

Con carácter general, quienes acreditan 38 años y seis meses de cotización pueden acceder a la jubilación ordinaria a partir de los 65 años.

Para quienes no alcanzan ese periodo, la edad ordinaria se eleva hasta los 66 años y, en determinados supuestos, puede ser incluso superior conforme avanza el calendario previsto por la reforma del sistema.

Como consecuencia, Mayte asegura que llevan alrededor de un año en esta situación y resume las dificultades de la pareja con una frase especialmente contundente: "Estamos un año, desde el octubre que hemos cerrado hasta el octubre que viene, sin cobrar un duro".