Alejandro García
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Madrid suma una nueva dirección a su particular mapa del lujo. Esta vez, en plena calle Alcalá y a medio camino entre la Plaza de Cibeles y la Puerta del Sol. Nobu Hotel Madrid acaba de abrir sus puertas en la capital, convirtiéndose en la quinta propuesta de este tipo de la firma en España, después de San Sebastián, Barcelona, Marbella e Ibiza.

Una llegada que traslada al centro de la ciudad el universo de una de las marcas de hospitality más reconocibles internacionalmente: gastronomía japonesa con influencias peruanas, diseño contemporáneo y una forma de entender el lujo que huye de los excesos para poner el acento en los detalles.

Una apuesta concebida tanto para quienes vienen de visita como para aquellos que ya viven en estas frenéticas calles. Porque, más allá de sus habitaciones, buena parte de sus espacios buscan convertirse en nuevos puntos de encuentro: desde un restaurante Nobu hasta un bar de cócteles, un lobby abierto al público y una azotea desde la que contemplar los cielos más memorables.

Un refugio en pleno centro

Ubicado en el barrio de Las Cortes, el hotel cuenta con 50 habitaciones pensadas como un pequeño refugio frente al ritmo de la ciudad.

La suite Nobu —uno de los espacios de este tipo que tiene el establecimiento— ocupa la planta superior y, con 105 metros cuadrados y terraza privada, se convierte en su propuesta más exclusiva.

La 'suite' Nobu, presidiendo los cielos de Madrid. Cedida

El interior apuesta por los tonos cálidos, las texturas naturales y una iluminación suave con la que crear una sensación de calma.

Las habitaciones y el área de bienestar llevan la firma de Studio Caramba, bajo la dirección de Tomás Alía, mientras que las zonas comunes y gastronómicas han sido diseñados por Studio Gronda, dirigido por Diego Gronda.

Nobu es una experiencia 360. Cedida

La ciudad también forma parte de la decoración. Si otros proyectos de Nobu han encontrado inspiración en paisajes como el mar, el campo o el desierto, en Madrid es el entorno urbano el que marca el diseño.

Los diferentes niveles evolucionan desde materiales más cálidos y naturales hasta una estética cada vez más cosmopolita, con la calle Alcalá como telón de fondo.

Y para quienes buscan desconectar sin salir del centro, el establecimiento incorpora una zona de bienestar y gimnasio privado equipado por Technogym. Las habitaciones cuentan además con camas Nobu Signature, productos de baño BYREDO, servicio de restauración en cada una y acceso prioritario al restaurante.

El bienestar inunda cada una de las zonas. En la imagen, Technogym Hotel Nobu. Cedida

De la mesa a la azotea

Si hay algo inseparable del nombre Nobu es su gastronomía. Y en Madrid no iba a ser una excepción. El hotel articula su propuesta alrededor de cuatro espacios diferentes, ideados para acompañar distintos momentos del día.

En el restaurante, la cocina japonesa con influencias peruanas de Nobu Matsuhisa mantiene algunos de los platos asociados a la firma, pero incorpora también referencias al producto español.

La carta incluye materias primas como la lubina salvaje de las Islas Canarias o el atún del Mediterráneo, acompañados de una selección de vinos que presta especial atención a pequeñas bodegas y producciones limitadas. Una oda a la exclusividad, también en el paladar.

Un piso más abajo se encuentra el Cocktail Bar, un espacio más íntimo en el que la música comparte protagonismo con la coctelería.

Un sistema de sonido Hi-Fi de vinilo y una cuidada programación de miércoles a sábado acompañan una propuesta con diferentes versiones del Martini y pequeños bocados que reinterpretan algunos códigos de la casa. Entre ellos, las gildas al estilo Nobu o unas croquetas de queso azul con toro.

Pero una de las grandes protagonistas se encuentra en la séptima planta. El Rooftop de Nobu Madrid se abre al skyline de la capital con la calle Alcalá y el edificio Metrópolis como escenario.

Allí, las bebidas de inspiración mediterránea maridan con platos pensados para compartir, como el ceviche de lubina y coco o las gambas de roca con salsa de shiso. De miércoles a sábado, además, el espacio incorpora sesiones de DJ en directo.

Una de las propuestas gastronómicas del restaurante Nobu. Cedida

La experiencia se completa en la planta baja con el Lobby Lounge, concebido como la opción más informal y accesible. Abierto tanto para huéspedes como para visitantes, sirve desde cafés especiales elaborados junto a tostadores locales hasta kombuchas, vinos por copas y cócteles.

Con esta apertura, Nobu continúa ampliando su presencia en España y suma Madrid a una colección internacional de hoteles, restaurantes y residencias presente en cinco continentes.

Porque en una ciudad en la que cada vez resulta más difícil sorprender con una nueva apertura, la firma no llega únicamente dispuesta a ofrecer un lugar en el que dormir. Llega para convertirse también en uno de esos lugares en los que apetece quedarse.