La conciliación familiar sigue siendo una de las grandes asignaturas pendientes en España, especialmente cuando hay hijos de por medio. Para poder compaginar trabajo y cuidados, muchas familias continúan dependiendo de los abuelos, otros familiares o las escuelas infantiles.
Sin embargo, contratar a un cuidador o recurrir a servicios profesionales sigue siendo una opción al alcance de menos hogares, principalmente por su coste. De hecho, el 60 % de las familias españolas necesita ayuda externa para cuidar de sus hijos.
Entre quienes recurren a ese apoyo, el 96% encuentra la solución dentro de su propio entorno familiar. Y es que, sigue siendo en los abuelos en quienes recae ese mayor peso en los cuidados. Según las encuestas del Club Malasmadres, siete de cada diez familias recurren a ellos para poder conciliar.
Las dificultades se hacen todavía más evidentes durante las vacaciones escolares. Más de 22.000 personas solicitan excedencias laborales en esos meses estivales para cuidar de sus hijos y, según datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, el 84 % de quienes recurren a ellas siguen siendo mujeres.
Un contexto en el que cualquier ayuda económica para facilitar el cuidado de los hijos puede ser crucial para estas familias con mayores dificultades a la hora de conciliar hijo y trabajo.
De hecho, algunas comunidades autónomas y ayuntamientos ofrecen subvenciones adicionales o bonos de conciliación específicos para la contratación de servicios de cuidado infantil.
Una de ellas es la que pondrá en marcha a partir de este 9 de septiembre la Xunta de Galicia a través de una nueva convocatoria del Bono Concilia Familia destinado a compensar a los hogares por gastos relacionados con el cuidado de menores, atención a domicilio, ludotecas y campamentos privados.
La nueva convocatoria cuenta con un presupuesto de 2,66 millones de euros y permitirá recuperar parte de los gastos asumidos entre el 1 de enero y el 8 de septiembre de 2026 por necesidades puntuales de conciliación o durante las vacaciones escolares.
Eso sí, las ayudas se concederán por orden de solicitud a quienes cumplan los requisitos hasta que se agote el presupuesto. Por este motivo, aunque exista un plazo establecido, presentar la documentación cuanto antes puede marcar la diferencia.
Hasta 500 euros por familia
La cantidad dependerá del servicio utilizado. Si la familia contrató temporalmente a una persona empleada del hogar para cuidar de sus hijos o recurrió a atención infantil a domicilio, podrá recibir hasta 500 euros por unidad familiar.
En cambio, cuando el gasto corresponda a ludotecas, espacios infantiles, servicios colectivos de conciliación o campamentos privados, la ayuda tendrá un límite de 200 euros por cada niño o niña.
Además, determinados hogares podrán recuperar hasta el 100% del gasto, siempre respetando esos límites. Es el caso de familias numerosas, monoparentales, acogedoras o víctimas de violencia de género, entre otros supuestos contemplados.
Para el resto de beneficiarios, la subvención podrá cubrir hasta el 75 % del coste. De esta forma, una familia incluida entre los colectivos de especial consideración que haya gastado 500 euros en un cuidador podría llegar a recuperar la cantidad completa.
No se limita a las vacaciones
Aunque el verano es uno de los momentos en los que más complicado resulta conciliar, el bono también contempla otras situaciones puntuales que hayan obligado a las familias a buscar ayuda para atender a sus hijos.
Entre ellas se encuentran una enfermedad o accidente del menor o de su cuidador habitual, determinadas circunstancias laborales o incluso la asistencia de quien normalmente lo cuida a una entrevista de trabajo o a un curso de formación.
Durante las vacaciones escolares también pueden incluirse los gastos derivados de recurrir a estos servicios cuando los progenitores tienen que continuar trabajando y no pueden hacerse cargo de los menores.
Los campamentos privados entran igualmente dentro del programa siempre que estén destinados a facilitar la conciliación. Sin embargo, quedan fuera aquellos organizados directa o indirectamente por las administraciones públicas, al contar ya con financiación pública.
Quién puede solicitarlo
Con carácter general, podrán beneficiarse padres, madres o tutores de niños nacidos entre el 1 de enero de 2013 y el 31 de diciembre de 2022 que residan en Galicia. También se incluyen determinados casos de acogimiento familiar o guarda con fines adoptivos.
Para justificar el gasto será necesario conservar las facturas y los comprobantes de pago. Los documentos deberán permitir identificar tanto a la persona que solicita la ayuda como al menor que recibió el servicio y las fechas correspondientes.
Otro aspecto importante es que, como norma general, solo podrá presentarse una solicitud por cada niño y para un único tipo de gasto, con las particularidades previstas para situaciones como la custodia compartida.
El Bono Concilia Familia podrá combinarse con otras subvenciones destinadas a la misma finalidad. Eso sí, la suma de todas las ayudas recibidas nunca podrá superar el coste real que haya asumido la familia.
El plazo comienza el 9 de septiembre
Las solicitudes podrán presentarse desde el 9 de septiembre de 2026 a las 9.00 horas hasta el 9 de octubre a las 14.00 horas, y el procedimiento deberá realizarse electrónicamente a través de la sede de la Xunta de Galicia.
Aunque las familias dispondrán oficialmente de un mes, existe un motivo para no esperar demasiado. Las subvenciones se conceden hasta agotar los 2.663.867 euros disponibles y el año pasado la partida terminó consumiéndose antes de que finalizara el plazo.
De hecho, en la convocatoria de 2025 los fondos se agotaron con las solicitudes registradas el 3 de octubre, cuando todavía quedaban varios días para el cierre oficial.
Otras ayudas para conciliar en España
El Bono Concilia Familia no es la única ayuda disponible para las familias. A nivel estatal existen otras prestaciones dirigidas a aliviar los gastos asociados a la crianza y facilitar el cuidado de los hijos. Entre ellas se encuentra el complemento de ayuda para la infancia, destinado a hogares con menores y rentas bajas. Las cuantías varían según la edad de los hijos y pueden alcanzar los 115 euros mensuales por cada menor de tres años.
También existen otras medidas como la deducción por gastos de guardería en el IRPF, que puede alcanzar los 1.000 euros anuales por hijo menor de tres años, o determinados complementos dentro del Ingreso Mínimo Vital para hogares con hijos.
A estas prestaciones se suman iniciativas de otras comunidades autónomas. Por ejemplo, Extremadura cuenta con ayudas de hasta 200 euros mensuales para gastos de guardería, mientras que la Comunidad de Madrid ofrece subvenciones que pueden alcanzar los 4.000 euros para la contratación de empleados de hogar destinados al cuidado de menores.
También existen programas específicos en otros territorios, además de cheques guardería, bonificaciones municipales o plazas subvencionadas para niños de cero a tres años. Por ello, las ayudas disponibles pueden variar considerablemente dependiendo del lugar de residencia de cada familia.
