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La brecha entre jóvenes y mayores en España ya no se limita a una discusión sobre estilos de vida. Vivienda, salarios, pensiones y oportunidades forman parte de un debate cada vez más tenso en el que cada generación observa a la otra con recelo.

En ese contexto, Paloma Martín, una joven española que participó en LaSexta Xplica, lanzó una reflexión que provocó una fuerte reacción en el plató. Su propuesta fue que quien cobre una pensión pero no la necesite porque dispone de patrimonio suficiente, debería plantearse renunciar a ella.

"Si cobráis una pensión contributiva o de viudedad y no la necesitáis porque tenéis patrimonio, renunciad a ella. Si no la necesitáis, renunciad. En vez de pensar en yo, yo y yo... o empezamos a mirar por todos o las cosas no van a funcionar", afirmó.

Su intervención llegó durante un debate sobre las dificultades económicas que afrontan los jóvenes y sobre la creciente distancia entre las condiciones de vida actuales y las que tuvieron generaciones anteriores.

Economía antes y ahora

Uno de los puntos que más defendió Martín fue que el problema de los jóvenes no puede explicarse únicamente por una supuesta falta de esfuerzo. Frente a quienes consideran que las nuevas generaciones trabajan menos o tienen unas expectativas demasiado elevadas, la joven puso el foco en cómo han cambiado las condiciones económicas.

"Siempre ha habido gente que se ha esforzado más o menos, pero antes, incluso el que se esforzaba menos podía tener un coche, una casa y una vivienda", sostuvo durante el programa.

Para Paloma, una de las claves está en el poder adquisitivo. Según afirmó, los salarios reales "llevan estancados 25 años", mientras que el coste de partidas esenciales, especialmente la vivienda, ha aumentado de forma considerable.

"Antes con un sueldo vivía una familia, ahora con dos sueldos no llegas ni a final de mes", aseguró. Y es que, la vivienda ocupó buena parte de su intervención. El precio del alquiler se ha convertido en uno de los principales obstáculos para la emancipación de los jóvenes y Martín reclamó también responsabilidad a quienes poseen inmuebles.

"Si tenéis pisos en propiedad y, en vez de decir es mi piso y lo puedo poner a 2.700 euros... Si sabes que el piso vale 1.600 euros, empezad a ser solidarios y bajad los alquileres", defendió.

Visión de las pensiones

Martín planteó que aquellas personas que reciben determinadas prestaciones pero cuentan con suficiente patrimonio podrían renunciar voluntariamente a ellas para favorecer un reparto diferente de los recursos públicos.

La propuesta generó rechazo entre varios participantes, especialmente porque las pensiones contributivas están vinculadas a las cotizaciones realizadas durante la vida laboral y constituyen un derecho adquirido por quienes cumplen los requisitos.

Aun así, la joven mantuvo su posición y relacionó su argumento con la sostenibilidad del Estado del bienestar. "La deuda pública es un 100% del PIB y si tenemos en cuenta los pasivos de las pensiones, es un 600% del PIB. ¿Cómo podemos pensar que las cosas están bien?", preguntó.

Más allá de las cifras utilizadas durante el debate, su intervención reflejó una preocupación que aparece de forma recurrente entre parte de la población joven: la percepción de que el sistema puede ofrecerles menos oportunidades y protección que a quienes les precedieron.

Brecha generacional

Pese a la contundencia de sus propuestas, Paloma Martín quiso dejar claro que su discurso no pretendía convertir a las personas mayores en responsables de las dificultades actuales.

De hecho, cerró su intervención rechazando precisamente ese enfrentamiento entre generaciones. "La brecha generacional no es culpa de nadie y nadie está culpando a los boomers. Dejad de culpar a los jóvenes, esto no va de abuelos contra nietos, va de pasado contra futuro", sostuvo.

Para Martín, el problema no estaría tanto en una generación concreta como en unas reglas sociales que considera desactualizadas ante la situación económica actual. "El pacto social está roto y hay que crear uno nuevo", concluyó.