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Hay guisos de carne que empiezan a conquistar mucho antes de llegar al plato. Basta con que la cebolla comience a pocharse y el vino caiga sobre la cazuela para que la cocina se llene de ese aroma que anuncia una comida hecha sin prisas.

La carne guisada ocupa un lugar especial dentro de ese recetario casero. En España admite tantas versiones como cocinas: con ternera, cerdo, patatas, verduras o diferentes vinos, pero casi todas persiguen lo mismo, una carne tierna acompañada de una salsa en la que apetezca mojar pan.

Isabel Muñoz, responsable del canal de YouTube Cocinando con Isabel, propone prepararla con solomillo de cerdo. Utiliza dos piezas y las acompaña de una salsa de cebolla, ajo, hierbas aromáticas y dos vinos diferentes.

Su receta tiene además una ventaja: el solomillo necesita muy poco tiempo de cocción. Isabel lo cocina durante apenas unos minutos y concentra buena parte del trabajo en conseguir una salsa con cuerpo y mucho sabor.

Una salsa con dos vinos

Buena parte del sabor de la receta se concentra en este caso en una base de cebolla y tres dientes de ajo, con tomillo, romero y pimienta negra.

Después es cuando llega el turno de dos vinos diferentes: uno tinto y la misma cantidad de Pedro Ximénez. Una combinación que aporta intensidad y un ligero contrapunto dulce especialmente apropiado para acompañar este tipo de carne.

Isabel deja que el alcohol se evapore antes de devolver la carne a la cazuela. Después incorpora el caldo de carne o verduras, aunque señala que también puede conseguirse el mismo resultado con agua.

El solomillo permanece poco tiempo dentro de la salsa. Al tratarse de una pieza tierna, una cocción excesivamente larga podría hacer que perdiese precisamente una de sus mejores cualidades: su jugosidad.

Truco para una salsa más espesa

Otro detalle de la receta aparece al final. Y es que, Isabel reserva una pequeña cantidad del caldo y la mezcla con una cucharadita de maicena antes de incorporarla nuevamente a la cazuela.

De esta manera consigue que la salsa adquiera más cuerpo mientras reduce. Después retira el romero, tritura la preparación y vuelve a incorporar el solomillo para darle un último hervor.

Como acompañamiento prepara unas patatas con piel que primero cuece y después condimenta con ajo en polvo, tomillo y pimentón dulce. Finalmente las fríe hasta dejarlas doradas por fuera.

Receta de carne guisada

Ingredientes

  • Solomillo de cerdo, 2 piezas
  • Cebolla, 1 unidad
  • Ajo, 3 dientes
  • Vino tinto, 150 ml
  • Pedro Ximénez, 150 ml
  • Maicena, 1 cucharadita
  • Tomillo, 1 cucharadita
  • Romero, 1 ramita
  • Pimienta negra recién molida, al gusto
  • Aceite de oliva, cantidad necesaria
  • Sal, al gusto
  • Patatas, cantidad al gusto
  • Ajo en polvo, 1 cucharadita
  • Tomillo para las patatas, 1 cucharadita
  • Aceite para freír, la cantidad necesaria

Paso 1

Corta los solomillos en medallones de unos dos dedos de grosor, añade sal y pimienta y dóralos por ambos lados en una cazuela muy caliente con un fondo de aceite. Retira y reserva.

Paso 2

Baja el fuego y aprovecha la misma cazuela para pochar la cebolla y los tres dientes de ajo picados con una pizca de sal. Incorpora el tomillo, el romero y un poco de pimienta negra.

Paso 3

Vierte los 150 ml de vino tinto y los 150 ml de Pedro Ximénez. Sube la temperatura y espera hasta que deje de percibirse el olor a alcohol.

Paso 4

Devuelve el solomillo y sus jugos a la cazuela. Añade unos 300 ml de caldo, reservando una pequeña cantidad, y cocina durante 5 minutos desde que comience a hervir, con el fuego más bajo y la cazuela tapada.

Paso 5

Retira nuevamente la carne y deja reducir la salsa a fuego fuerte. Disuelve la cucharadita de maicena en el caldo reservado e incorpórala para conseguir una consistencia más espesa.

Paso 6

Retira el romero y tritura la salsa. Devuélvela a la cazuela, corrige de sal y, cuando vuelva a hervir, incorpora los medallones. Mezcla, deja que den un último hervor y reserva tapado.

Paso 7

Para la guarnición, corta las patatas sin retirarles la piel y cuécelas en agua con sal durante unos 10 minutos desde que empiece a hervir. Escúrrelas bien.

Paso 8

Condimenta las patatas con sal, ajo en polvo, tomillo y pimentón dulce. Fríelas en aceite caliente hasta que estén doradas y déjalas unos instantes sobre papel absorbente.

Paso 9

Sirve los medallones calientes con abundante salsa y termina el plato colocando las patatas especiadas como acompañamiento.

El resultado es uno de esos platos que prácticamente piden pan al llegar a la mesa: carne tierna, patatas doradas y una salsa en la que el vino, las hierbas y los propios jugos del solomillo concentran buena parte del sabor.