Sacar el carné de conducir se ha convertido en un desembolso importante para muchos jóvenes en España. Entre la matrícula, las clases prácticas y las tasas, el coste puede superar fácilmente los 1.000 euros e incluso acercarse a los 1.500.
Una cantidad difícil de asumir cuando se está empezando a trabajar o todavía se busca el primer empleo. Más aún teniendo en cuenta que la tasa de paro juvenil continúa por encima del 20 %, lo que limita la capacidad de ahorro de muchos menores de 30 años.
Como consecuencia, cada vez es más habitual retrasar la llegada a la autoescuela más allá de los 18 años. Una situación que puede convertirse también en un obstáculo para acceder a determinados empleos en los que disponer de vehículo o carnet resulta necesario.
Precisamente para reducir parte de este gasto, la Junta de Castilla y León ha publicado las bases de una nueva línea de ayudas dirigida a facilitar la obtención del permiso de conducir de clase B entre los jóvenes de la comunidad.
La medida, impulsada por la Consejería de Movilidad, Transformación Digital e Inteligencia Artificial, contempla subvenciones de hasta 900 euros por beneficiario y está dirigida a jóvenes de entre 18 y 30 años.
El objetivo no pasa únicamente por ayudar a pagar la autoescuela. La Junta considera que disponer del permiso puede ampliar las posibilidades de encontrar trabajo, especialmente en una comunidad extensa, con una población muy dispersa y un importante peso del medio rural.
De hecho, la Consejería ha abordado la implantación de la medida con la Federación de Autoescuelas de Castilla y León (Facale) y sus representantes provinciales, según ha comunicado la propia Administración autonómica.
Hasta 900 euros según la renta
No todos los beneficiarios recibirán la misma cantidad. Las bases fijan un máximo de 900 euros, pero el importe final dependerá tanto de los gastos que se puedan justificar como del nivel de renta del solicitante.
Las rentas inferiores a 1,5 veces el IPREM podrán recibir hasta 900 euros. La cantidad baja a 750 euros entre 1,5 y 2,5 veces el IPREM y a 600 euros entre 2,5 y 3,5 veces.
Por último, quienes tengan una renta igual o superior a 3,5 veces el IPREM podrán acceder a un máximo de 450 euros. En ningún caso la suma de esta subvención y otras destinadas al mismo fin podrá superar el gasto realizado.
Jóvenes de entre 18 y 30 años
Para poder acceder a las ayudas será necesario tener entre 18 y 30 años y estar empadronado y residir en un municipio de Castilla y León. Además, habrá que obtener el permiso B dentro del periodo que determine la convocatoria.
Entre los gastos que podrán cubrirse se encuentran algunos de los más habituales al sacarse el carné: la matrícula de la autoescuela, las clases teóricas y prácticas y las tasas de tráfico, incluidos los derechos de examen y determinadas renovaciones.
Sin embargo, no todo entrará dentro de la subvención. Quedarán fuera las pruebas médicas y psicotécnicas, así como otros gastos de gestión relacionados con la presentación de la propia solicitud.
Las rentas más bajas tendrán prioridad
Las ayudas se concederán mediante concurrencia competitiva, por lo que presentar la solicitud no garantizará automáticamente recibirla. Para establecer el orden, se dará prioridad a las unidades de convivencia con menores ingresos.
También se tendrán en cuenta las circunstancias de las familias numerosas. En las de categoría general se aplicará una reducción del 20 % sobre el nivel de renta considerado, mientras que en las de categoría especial será del 30 %.
Detrás de esta iniciativa está también la intención de mejorar la movilidad de los jóvenes. Tener carné puede marcar la diferencia a la hora de aceptar determinados puestos de trabajo o desplazarse hasta empresas alejadas del lugar de residencia.
Además, el permiso B puede convertirse en el primer paso para obtener posteriormente otros permisos profesionales destinados al transporte de mercancías o viajeros.
Esta necesidad resulta todavía más evidente en las zonas rurales, donde las alternativas de transporte público pueden ser menores. Disponer de autonomía facilita los desplazamientos para trabajar, estudiar, formarse o acceder a diferentes servicios.
Las autoescuelas de la comunidad también pueden verse beneficiadas por la iniciativa. La llegada de nuevos alumnos supondrá un impulso para un sector de carácter local estrechamente ligado a la formación de futuros conductores.
Cuándo se podrán solicitar
La publicación de las bases es el paso previo a la convocatoria de las subvenciones. Será entonces cuando la Junta concrete el presupuesto disponible, las fechas que podrán acogerse a la ayuda y el plazo para presentar las solicitudes.
La convocatoria establecerá igualmente qué documentación habrá que entregar para acreditar el cumplimiento de los requisitos y los gastos realizados durante el proceso para obtener el carnet.
Con esta nueva línea, Castilla y León se suma así a las administraciones que están utilizando las ayudas al carnet como una herramienta para mejorar la movilidad y las oportunidades laborales de los más jóvenes.
Otras ayudas en España
No es la única comunidad que cuenta con medidas de este tipo. Cantabria ha puesto en marcha una convocatoria dotada con 240.000 euros para ayudar a los jóvenes a afrontar parte del coste de diferentes permisos de conducción.
En este caso, la subvención puede alcanzar los 200 euros. Está dirigida a personas de entre 16 y 30 años, empadronadas en Cantabria y que hayan realizado su formación en una autoescuela de la comunidad entre el 1 de agosto de 2025 y el 31 de julio de 2026.
La convocatoria no se limita al permiso B. Incluye desde carnets de motocicleta hasta diferentes permisos profesionales para conducir vehículos pesados, transportar mercancías o pasajeros, además de la licencia LCM para determinados vehículos de movilidad reducida.
Los interesados disponen de 20 días hábiles desde la publicación del extracto de la convocatoria para presentar su solicitud, preferentemente de manera telemática, acompañada de la factura de la autoescuela y el correspondiente justificante de pago.
A estas iniciativas se suman las ayudas estatales para quienes buscan dedicarse profesionalmente al transporte. El Gobierno aprobó subvenciones de hasta 3.000 euros por persona para obtener los permisos C y D, necesarios para conducir camiones y autobuses.
Estas últimas forman parte del Plan Reconduce, impulsado por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible para atraer nuevos profesionales y responder a la necesidad de conductores que existe actualmente en el transporte por carretera.
