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Perder el trabajo no siempre significa tener derecho a cobrar el paro. En España, para acceder a la prestación contributiva por desempleo es necesario haber acumulado al menos 360 días de cotización.

Con ese periodo, el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) reconoce inicialmente cuatro meses de prestación. La duración aumenta según lo cotizado hasta alcanzar un máximo de dos años de paro cuando se acumulan 2.160 días o más.

El problema aparece cuando se ha trabajado durante menos de un año. Quienes no llegan a esos 360 días pueden quedarse sin la prestación contributiva, pero eso no significa necesariamente que no exista ninguna ayuda a la que puedan acceder.

Para estos casos, el SEPE contempla el subsidio por cotizaciones insuficientes, dirigido a determinados desempleados que han cotizado al menos 90 días pero no reúnen el periodo necesario para cobrar el paro.

Actualmente, unas 126.055 personas reciben este subsidio en España. Son trabajadores que perdieron su empleo después de cotizar entre 90 y 359 días y forman parte de los cerca de 800.000 beneficiarios de subsidios asistenciales por desempleo, según datos del SEPE.

Hasta 21 meses de ayuda

La duración del subsidio no es igual para todos. Depende tanto del número de días cotizados como de la existencia de responsabilidades familiares y, en determinados casos, puede prolongarse hasta 21 meses.

Así, una persona sin responsabilidades familiares que haya cotizado 90 días puede recibirlo durante tres meses. Con 120 días cotizados, la duración aumenta a cuatro meses, mientras que con 150 serán cinco y con 180, seis meses.

La situación cambia cuando existen responsabilidades familiares. Si se acreditan y se han cotizado al menos 180 días, el subsidio puede llegar a mantenerse durante un máximo de 21 meses, siempre que continúen cumpliéndose las condiciones exigidas.

También varía la cantidad que se cobra con el paso de los meses. Durante los primeros 180 días, la ayuda equivale al 95 % del IPREM, que con un indicador mensual de 600 euros supone 570 euros al mes.

A partir del día 181 y hasta el 360, la cuantía baja al 90 % del IPREM, es decir, 540 euros mensuales. Desde el día 361, el importe pasa al 80 %, quedándose en 480 euros al mes.

Compatible con algunos trabajos

Estar completamente desempleado no es siempre imprescindible para acceder a este subsidio. El SEPE permite solicitarlo también en determinados casos en los que se mantiene un empleo a tiempo parcial.

Si la persona tiene varios trabajos parciales, existe un límite que debe respetarse: la suma de todas las jornadas realizadas no puede alcanzar una jornada completa.

Además, conviene prestar atención al momento de presentar la solicitud. El trámite debe realizarse dentro de los seis meses siguientes al hecho causante para poder acceder al subsidio.

A la hora de calcular cuánto tiempo corresponde cobrarlo, se tendrán en cuenta las cotizaciones que no hayan servido anteriormente para generar una prestación contributiva u otro subsidio.

De esta manera, haber trabajado menos de un año no deja automáticamente al desempleado sin protección. Con al menos 90 días cotizados, es posible acceder a esta ayuda si se reúnen el resto de requisitos establecidos por el SEPE.