Alejandro García Peña
Publicada

El final de las vacaciones no tiene por qué sentirse como un punto y aparte. A veces, basta con cambiar de escenario, bajar un poco el ritmo y regalarse unas horas distintas para seguir manteniendo esa sensación de desconexión que tanto cuesta abandonar.

Desde una noche entre jardines, gastronomía y cócteles frente al mar hasta una jornada dedicada al bienestar en plena Gran Vía madrileña, todavía hay formas de estirar el verano sin necesidad de organizar un gran viaje.

Porque septiembre puede traer de vuelta los horarios, los despertadores y la agenda llena, pero también puede convertirse en la excusa perfecta para buscar pequeños momentos de recreación.

Una cena al aire libre, una sesión de spa, una escapada urbana o un plan improvisado pueden ser suficientes para hacer que retomar la rutina resulte un poco más llevadero.

Noche de estrellas

Cine de verano en el Parque La Bombilla. D.R.

Antes de despedir definitivamente la temporada, Fescinal, el clásico cine al aire libre instalado en el Parque de la Bombilla, propone aprovechar sus últimos días hasta el 5 de septiembre.

Una cita perfecta para quienes quieran alargar un poco más el descanso sin salir de Madrid: llegar cuando todavía queda algo de luz, buscar asiento entre los árboles y dejar que la película empiece mientras baja la temperatura y la ciudad parece quedarse, por unas horas, en segundo plano.

La programación mezcla grandes títulos, coloquios y música en directo. El 1 de septiembre se podrá ver Spider-Man: Un nuevo día, además de Días de agosto, que contará con coloquio posterior. El jueves 3, The Freshman llegará acompañada de música en directo, mientras que el viernes 4 será el turno de En el nombre del padre.

¿Dónde? Avenida de Valladolid, S/N, Madrid.

Descanso por Gran Vía

Brach Madrid Spa & Sport Club. Cedida

Para quienes necesiten una última pausa antes de septiembre, Brach Madrid Spa & Sport Club propone hacerlo sin salir de la capital.

El espacio combina el concepto clásico de spa con algunas de las tecnologías wellness más buscadas del momento. Entre sus propuestas encontramos una piscina interior de 20 metros, sesiones de flotación sensorial, sauna de infrarrojos, terapia LED, tratamientos faciales y corporales y hasta un baño de hielo guiado.

Uno de sus grandes atractivos es el tanque de flotación, con una concentración de sal que permite que el cuerpo permanezca suspendido prácticamente sin esfuerzo mientras se reducen los estímulos del exterior.

Una propuesta perfecta para quienes quieran regalarse unas horas de relax total.

¿Dónde? Gran Vía 20, Madrid.

De Chile a Palma

Plato Velada en la Lonja. Cedida

El restaurante Botànic, dentro de Can Bordoy Grand House & Garden, estrena etapa de la mano del chef chileno Jhonatan Maldonado, que propone una cocina donde Palma de Mallorca y el país andino parecen estar mucho más cerca de lo que marca el mapa.

La nueva propuesta parte de la despensa mallorquina —pescados de lonja, tomate de ramallet, almendra, aceite de oliva o hierbas aromáticas— y la mezcla con sabores y recuerdos vinculados a la infancia chilena del chef.

El resultado son platos que juegan continuamente con los contrastes: una corvina salvaje puede aparecer acompañada de tomate de ramallet, sorbete y espuma de pisco sour, mientras que la berenjena glaseada se combina con queso de Son Jover, albahaca y almendra mallorquina.

Y aquí el plan va bastante más allá de comer. La experiencia comienza con un pequeño ritual de bienvenida y continúa entre vajillas y piezas elaboradas junto a artesanos locales, además de un maridaje bautizado como El Sueño Compartido, pensado para acompañar los diferentes momentos del menú.

Una propuesta perfecta para convertir una cena en uno de esos planes que terminan justificando por sí solos una escapada a Mallorca. Porque, si todavía quedaban dudas sobre cómo despedir las vacaciones, hacerlo entre sabores mediterráneos, guiños chilenos y una noche en el corazón histórico de esta preciosa ciudad balear.

¿Dónde? Carrer del Forn de la Glòria 14, Palma de Mallorca.

Desconexión en el Mediterráneo

Hotel Nelva. Cedida

A veces no hace falta coger un avión ni alejarse demasiado para volver a sentir que estamos de vacaciones. En pleno Murcia, el Hotel Nelva propone aprovechar las últimas noches estivales entre jardines, cenas al aire libre, música y cócteles.

Su terraza se transforma al caer el sol con una propuesta de showcooking y grill en directo, disponible de 20:00 a 23:00 horas. Una forma diferente de disfrutar de su cocina, donde el producto y los sabores murcianos se mezclan con una visión más contemporánea.

Y para quienes no quieran que la noche termine después de la cena, el plan continúa. A partir de las 23:00 horas, la zona chill out acoge Coctelería Vibra, de la mano de Impasse, con cócteles y un ambiente relajado hasta la una de la madrugada, de miércoles a sábado.

Todo ello rodeado por los jardines y espacios exteriores del hotel, que este año celebra su vigésimo aniversario.

¿Dónde? Avenida Primero de Mayo, 5, Murcia.

Una pausa en el Thyssen

Exposición Carmen Laffón. Variaciones. Museo Thyssen

Para quienes quieran empezar septiembre con una opción cultural, el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza dedica una gran exposición a la artista sevillana Carmen Laffón, una de las figuras más singulares del arte español contemporáneo.

La muestra reúne 77 obras entre óleos, carboncillos y esculturas y recorre más de seis décadas de carrera a través de algunos de los motivos que acompañaron constantemente a la artista: objetos cotidianos, interiores, paisajes de Doñana, viñas, salinas o vistas vinculadas a Sevilla y Sanlúcar de Barrameda.

Uno de los grandes atractivos de la exposición está precisamente en observar cómo Laffón regresaba una y otra vez a los mismos temas, reinterpretándolos a medida que evolucionaba su forma de pintar.

Dividida en nueve secciones, la muestra permite además enfrentar trabajos realizados en momentos muy diferentes de su trayectoria y descubrir cómo un mismo motivo podía transformarse con el paso de los años.

Una oportunidad perfecta para descubrir —o reencontrarse con— una artista difícil de encasillar.

¿Dónde? Paseo del Prado 8, Madrid.