Aitana Bonmatí, una de las grandes referentes del fútbol femenino y ganadora de tres Balones de Oro, ha hablado en varias ocasiones sobre cómo fue su infancia en un deporte tradicionalmente vinculado a los hombres.
La futbolista de 28 años se refirió a ello en una entrevista en el programa Salvados, de LaSexta, donde recordó sus primeros años jugando al fútbol con niños y los comentarios machistas que escuchaba de algunos padres.
La centrocampista catalana reflexionó sobre el papel que desempeñan los adultos en el deporte infantil. Aunque asegura que durante su infancia no sufrió faltas de respeto por parte de sus rivales, sí tuvo que soportar determinados comentarios desde la grada.
Bonmatí recordó que algunos padres decían a sus hijos frases como "cómo te regatea una niña" o "cómo te quita el balón una niña". Una situación que no siempre fue fácil y que espera que actualmente sea mucho menos habitual.
La futbolista también ha destacado el papel que tuvieron sus padres durante sus primeros pasos en este deporte. Asegura que nunca la presionaron, algo que agradece porque considera que, a esas edades, un niño todavía no sabe gestionar esa carga emocional.
"Mi padre es una persona muy serena y tranquila, pero mi madre es más impulsiva, más como yo, y seguramente sí que le decía alguna cosa a ese padre o a esa madre que hacía algún comentario" confesó.
El problema en el fútbol infantil
Como otros muchos futbolistas y profesionales vinculados a este deporte, Aitana Bonmatí considera que existe un problema en el fútbol infantil que debe atajarse: las faltas de respeto.
En los campos de fútbol base todavía pueden escucharse insultos, burlas y comentarios inapropiados de algunos padres hacia árbitros, sus propios hijos o incluso jugadores del equipo rival.
Aunque existen diferentes iniciativas para tratar de erradicar estas conductas mediante la concienciación, los gritos y comentarios despectivos continúan siendo uno de los problemas del deporte infantil.
La futbolista del FC Barcelona defiende que el respeto debe fomentarse desde las categorías inferiores. En este sentido, los adultos tienen un papel fundamental y deben ser un ejemplo de apoyo y deportividad en lugar de ejercer presión o transmitir prejuicios.
La brecha salarial en el fútbol
Aunque las condiciones de las futbolistas han mejorado durante los últimos años, alcanzar una mayor igualdad salarial en el deporte sigue siendo un importante reto.
De hecho, un 21% de las jugadoras profesionales se ven obligadas a compaginar el fútbol con estudios u otros trabajos, ya que sus ingresos se encuentran muy por debajo de los que perciben los hombres.
Con frecuencia, esta diferencia se atribuye a que el fútbol femenino genera menos ingresos. Sin embargo, los datos reflejan una importante distancia entre las condiciones económicas de hombres y mujeres.
Según datos recogidos por el Instituto de las Mujeres, dependiente del Ministerio de Igualdad, los hombres ganan una media de 190.000 euros anuales, frente a los 22.500 euros de las mujeres.
Entre los factores que explican esta diferencia se encuentran una menor inversión y promoción del fútbol femenino, además de unas infraestructuras y recursos que históricamente han sido inferiores a los destinados a las competiciones masculinas.
En este contexto, también se destaca la importancia de los medios de comunicación para dar mayor visibilidad al deporte femenino, informar sobre sus desafíos y poner en valor los logros de las deportistas.
Una mayor exposición puede contribuir a aumentar el interés del público y de los patrocinadores y, con ello, favorecer una mayor inversión y ayudar a reducir la brecha existente entre el fútbol masculino y femenino.
El futuro tras la retirada
Otro de los problemas a los que se enfrentan muchas futbolistas profesionales aparece cuando termina su carrera sobre el terreno de juego.
Las oportunidades laborales vinculadas al fútbol tras la retirada pueden ser más limitadas para ellas, mientras que numerosos exfutbolistas masculinos continúan ligados al deporte como entrenadores, comentaristas, directivos o en otros puestos.
Más allá de las condiciones económicas y laborales, las deportistas también afrontan dificultades relacionadas con la conciliación y la maternidad.
La falta de convenios laborales en numerosas disciplinas provoca que cuestiones relacionadas con los cuidados, la conciliación o la maternidad no siempre cuenten con una regulación suficiente.
Esta situación puede llevar a algunas profesionales a aplazar o renunciar a la maternidad ante la inestabilidad laboral, las consecuencias que una pausa deportiva puede tener sobre su carrera o la incertidumbre sobre su regreso a la competición.
Por todo ello, distintas voces reclaman un mayor apoyo de los medios de comunicación, organismos e instituciones para avanzar hacia una mayor igualdad, no solo en el fútbol, sino también en el resto del deporte femenino.
