La fuerte subida del precio del oro ha convertido este metal precioso en uno de los activos más atractivos para los inversores. Sin embargo, este fenómeno tiene una cara menos conocida: las joyerías están viendo cómo cada vez resulta más difícil vender sus productos debido al encarecimiento de las piezas.
En un contexto marcado por la inflación, la incertidumbre económica y la inestabilidad de los mercados financieros, el oro ha reforzado su papel como valor refugio. Su cotización ha experimentado una importante revalorización durante los últimos meses, una tendencia que ha terminado trasladándose al precio final de las joyas.
El encarecimiento ya se nota en las joyerías. Según mostró un reportaje de La Sexta Noticias, un anillo que en 2024 costaba 260 euros ronda ahora los 336 euros. Cadenas, pulseras y otras piezas de oro también han incrementado su precio, lo que está frenando las compras de muchos consumidores.
Aunque esta situación beneficia a quienes invierten en el metal precioso, muchos comerciantes reconocen que el aumento de los precios está alejando a buena parte de sus clientes.
El oro dispara el precio de las joyas
Laia Gascons, dueña de una joyería, explicó en La Sexta Noticias que el incremento del precio del oro está afectando directamente a la actividad del sector.
"Ahora un gramo en tienda se puede ir hasta unos 200 o 220 euros dependiendo del trabajo que tenga. Es muy exagerado", aseguró durante el reportaje.
La profesional quiso aclarar que esa cifra no hace referencia únicamente al valor del oro como materia prima. El precio final también incluye el proceso de fabricación, el diseño de cada pieza, el trabajo artesanal, los acabados, los impuestos y el margen comercial del establecimiento.
Todo ello ha provocado que muchas joyas hayan aumentado de precio en muy poco tiempo. Una cadena de oro que hace apenas un año costaba alrededor de 3.100 euros puede rondar ahora los 4.000 euros. Del mismo modo, anillos, pulseras y colgantes también han experimentado importantes incrementos.
Este encarecimiento está modificando los hábitos de compra de muchos consumidores. Las joyas, tradicionalmente asociadas a regalos para comuniones, bodas, aniversarios o cumpleaños, han dejado de ser una opción asequible para muchas familias.
"Nos perjudica porque el oro se está dejando de vender", lamentó Laia, que reconoce que cada vez son más los clientes que entran en la tienda, preguntan por los precios y finalmente deciden no realizar la compra.
El oro, valor refugio
Mientras las joyerías afrontan este escenario, los expertos financieros destacan que el oro atraviesa uno de los mejores momentos de los últimos años.
Isaac Sánchez, CEO de una empresa especializada en compraventa de oro, explicó que la elevada rentabilidad del metal responde principalmente a la incertidumbre económica internacional.
"Este año ya lleva más del 50% de rentabilidad, es muchísimo", señaló.
El oro suele ganar protagonismo cuando aumentan las dudas sobre la evolución de la economía. A diferencia de otros activos financieros, mantiene históricamente su capacidad para conservar valor durante periodos de inflación, conflictos internacionales o elevada volatilidad bursátil.
Precisamente por ese motivo, muchos inversores incrementan sus compras cuando aparecen tensiones económicas o geopolíticas, lo que impulsa aún más su cotización.
Sin embargo, esa misma subida tiene consecuencias directas para el comercio tradicional. Al aumentar el coste de la materia prima, fabricar una joya resulta mucho más caro, obligando a trasladar parte del incremento al precio final.
El resultado es un mercado dividido en dos realidades muy diferentes. Mientras quienes compran oro como inversión celebran su continua revalorización, las joyerías observan cómo las ventas se ralentizan al convertirse muchas de sus piezas en un producto cada vez más exclusivo.
Para los profesionales del sector, el principal reto pasa ahora por adaptarse a un mercado en el que el oro mantiene intacto su atractivo, pero donde el precio supone un obstáculo creciente para buena parte de los consumidores.
