Las donaciones de padres a hijos son una práctica habitual en España, especialmente cuando se trata de ayudarles a dar un paso importante como el de comprar una vivienda o disponer de un ahorro para empezar una nueva etapa.
De hecho, solo durante 2024 se formalizaron cerca de 55.000 donaciones de viviendas entre familiares directos, una cifra que representa alrededor del 27 % de todas las donaciones escrituradas, según el Consejo General del Notariado.
Sin embargo, cuando ese hijo o hija contrae matrimonio y, con el paso del tiempo, se produce un divorcio, surgen numerosas dudas sobre qué ocurre con esos bienes. ¿Siguen perteneciendo exclusivamente a quien los recibió o pueden formar parte del patrimonio común de la pareja? La respuesta depende de varios factores, entre ellos el régimen económico del matrimonio y la forma en la que se realizó la donación.
Aunque cada vez son más las parejas que optan por la separación de bienes, el régimen de gananciales continúa siendo el que se aplica por defecto en buena parte de España cuando los cónyuges no pactan otro distinto. Por eso, conocer cómo afecta cada modalidad resulta fundamental antes de aceptar una donación de este tipo.
En este contexto, muchos padres se preguntan si existe alguna forma de garantizar que el dinero o la vivienda entregados a su hijo sigan siendo exclusivamente suyos, incluso si en el futuro se divorcia. La respuesta es sí, pero para ello es imprescindible cumplir determinados requisitos legales desde el primer momento.
La abogada Nuria Vargas, con más de 20 años de experiencia, lo explica en uno de los vídeos publicados por Vilches Abogados: "¿Te han donado tus padres una vivienda o dinero para la adquisición de una vivienda habitual estando casado y luego te has divorciado? ¿Sabes qué consecuencias jurídicas tiene o si puede revocarse esa donación que te hicieron tus padres siempre y cuando ese dinero o esa vivienda la aportaste al matrimonio o esa donación que os hacéis entre cónyuges?", comienza.
Y añade que la respuesta es que "sí, es posible". En el caso de recibir una donación de los padres, "para la adquisición de vivienda habitual y si estás casado o casada, es muy importante que esa donación se formalice correctamente en documento público y sin mezclar patrimonios del matrimonio".
En otras palabras, si la entrega del dinero o de la vivienda no queda correctamente documentada, ese patrimonio puede acabar generando conflictos en caso de ruptura. Por ello, los especialistas recomiendan reflejar la donación mediante escritura pública y dejar perfectamente identificado tanto el beneficiario como la finalidad del bien, evitando así futuras controversias.
Matrimonio en gananciales o en separación de bienes
El régimen económico elegido por la pareja también desempeña un papel decisivo en este tipo de situaciones, ya que determina cómo se gestionan los bienes durante el matrimonio y qué ocurre con ellos en caso de divorcio.
En la sociedad de gananciales, con carácter general, los bienes adquiridos durante el matrimonio pertenecen a ambos cónyuges. No obstante, existen excepciones, como las herencias o las donaciones realizadas únicamente a uno de ellos, que conservan su carácter privativo siempre que se hayan formalizado correctamente.
Por el contrario, en el régimen de separación de bienes, cada miembro de la pareja mantiene la titularidad de su patrimonio y de las adquisiciones que realiza, sin que pasen a formar parte de un patrimonio común.
Por ese motivo, cuando unos padres donan dinero o una vivienda a un hijo, resulta esencial dejar constancia expresa de quién es el destinatario. Si la donación se realiza únicamente a favor del hijo o de la hija, ese bien seguirá siendo privativo, incluso aunque posteriormente se utilice como vivienda familiar.
En cambio, si la donación se hace a ambos miembros de la pareja, el inmueble o el dinero pasarán a ser comunes. Los problemas suelen aparecer cuando esa voluntad no queda reflejada por escrito, ya que una simple transferencia sin especificar el destinatario puede dar lugar a interpretaciones distintas y acabar convirtiéndose en motivo de disputa durante un proceso de separación.
Por ello, los expertos insisten en la importancia de formalizar siempre este tipo de operaciones mediante escritura pública.
