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Las almejas al ajillo son una de esas recetas tradicionales que demuestran que, con pocos ingredientes, es posible conseguir un plato lleno de sabor. Ajo, aceite de oliva, perejil y un chorrito de vino blanco son suficientes para preparar este entrante o tapa que nunca falta en muchos hogares y restaurantes en España.
Aunque su elaboración parece sencilla, el resultado puede variar mucho en función de esos pequeños detalles y trucos de cada cocinero o recetario. De hecho, el momento de cocinar el ajo, la intensidad del fuego o la forma de cocinar las almejas influyen directamente en el aroma de la salsa y en la textura del marisco.
Sobre ello habla Isabel Muñoz, creadora del canal de YouTube Cocinando con Isabel, donde comparte recetas caseras explicadas paso a paso. En uno de sus últimos vídeos muestra cómo prepara unas almejas al ajillo y revela uno de los gestos que, para ella, marcan la diferencia: incorporar los ajos cuando el aceite está frío para que se infusione poco a poco.
Una salsa llena de sabor en minutos
Con las almejas ya en la cazuela, la cocinera añade perejil fresco picado y un chorrito de vino blanco, que ayuda a formar la salsa característica de este plato.
En lugar de remover con una cuchara, recomienda mover suavemente la cazuela para que todos los ingredientes se integren sin romper las almejas y la salsa vaya ligando poco a poco.
Después de tapar la cazuela durante unos 3 minutos para que el alcohol del vino se evapore, solo queda ajustar el punto de sal, volver a tapar 2 minutos más y retirar del fuego.
El resultado son unas almejas al ajillo con una salsa aromática y ligera, perfecta para acompañar con un buen trozo de pan.
Ingredientes de las almejas al ajillo
Ingredientes
- Almejas congeladas o frescas, 1,5 kg
- Ajo, 5 dientes
- Vino blanco, 200 ml
- Perejil fresco, al gusto
- Laurel, 1 hoja
- Aceite de oliva virgen extra
- Pimienta negra molida, al gusto
- Sal, al gusto
- Guindilla o cayena, opcional
Paso 1
Coloca las almejas en un bol con agua para que terminen de descongelarse y suelten cualquier resto de arena.
Paso 2
Cubre el fondo de una cazuela con aceite de oliva e incorpora los ajos picados cuando el aceite todavía esté frío.
Paso 3
Enciende el fuego a máxima potencia y deja que los ajos comiencen a chisporrotear lentamente.
Paso 4
Añade la hoja de laurel, pimienta negra y, si lo deseas, una guindilla o cayena.
Paso 5
Incorpora las almejas y desecha aquellas que permanezcan cerradas. Agrega perejil fresco picado y vierte el vino blanco.
Paso 6
Mueve la cazuela con movimientos suaves para que la salsa vaya ligando.
Paso 7
Tapa y cocina durante 2 o 3 minutos, hasta que el alcohol se haya evaporado.
Paso 8
Añade la sal al gusto, vuelve a mover ligeramente la cazuela y cocina un par de minutos más.
Paso 9
Retira del fuego y sirve inmediatamente con la salsa bien caliente.
Tiempo de cocinado
Uno de los errores más frecuentes al preparar almejas al ajillo es dejarlas demasiado tiempo al fuego. Aunque pueda parecer que necesitan una cocción prolongada, lo cierto es que basta con unos pocos minutos para que se abran y queden jugosas.
Una vez incorporadas a la cazuela y añadidos el vino blanco y el resto de ingredientes, lo habitual es cocinarlas entre cuatro y cinco minutos, siempre con el recipiente tapado. En cuanto todas las almejas se hayan abierto, conviene retirarlas del fuego para evitar que la carne se endurezca y pierda parte de su jugosidad.
También es importante no consumir aquellas que permanezcan cerradas después de la cocción, ya que normalmente indica que no estaban en buen estado. Del mismo modo, si alguna ya está abierta antes de empezar a cocinarla y no se cierra al presionarla ligeramente, lo más recomendable es desecharla.
Siguiendo estos tiempos y evitando una cocción excesiva, las almejas conservan una textura tierna y una salsa equilibrada, perfecta para servir recién hechas y acompañarlas con pan para aprovechar hasta la última gota.
