'La Ordenatriz' es esa amiga a la que siempre se puede recurrir para todas las dudas que tengan que ver con el orden y la limpieza en casa.
Sus conocimientos van desde cómo eliminar las manchas de maquillaje del cuello de una camisa blanca hasta terminar con el problema del moho en los textiles de exterior. Esto último, fundamental ahora que se hace mucha vida en patios y terrazas cuando llega la tarde y las temperaturas bajan.
En esta ocasión, la cuestión que atañe a la experta también tiene que ver con la época estival, ya que se trata de cómo mantener perfectos los bolsos de lona, uno de los tejidos más socorridos durante el verano para este tipo de accesorios.
Sin embargo, a diferencia de materiales como el cuero o la polipiel, es más habitual que acabe manchado y que esa suciedad sea más difícil de sacar. No obstante, nada queda al azar para 'La Ordenatriz', a cuyos consejos son adeptos ya más de dos millones de usuarios en Instagram que siguen a pies juntillas sus recomendaciones.
¿Cuál es el truco de la organizadora profesional en este tipo de casos? "Vamos a utilizar la fórmula mágica y una bayeta de microfibra. Sólo eso", explica, demostrando además lo sencillo que es lograr que el complemento quede de nuevo impoluto, como recién comprado.
Le Pliage de Longchamp, uno de los bolsos de lona más populares del mercado.
En apenas dos pasos, que además emplea en muchos de sus tips, se puede solucionar este problema. Sin embargo, no necesita de demasiadas cosas extraordinarias.
La receta es la siguiente: 500 ml de agua caliente, dos cucharitas rasas pequeñas de jabón en escamas, jabón rallado normal y entre 50 y 60 ml de amoníaco. Todos estos 'ingredientes' son habituales de despensas y lavaderos en cualquier hogar.
Como comenta 'La Ordenatriz', este consejo es especialmente útil si el bolso tiene partes de piel, lo que hace imposible —para su buen mantenimiento— meterlo en la lavadora. Una vez que la mezcla está lista, sólo queda ir aplicándola con la bayeta de microfibra, otro elemento de limpieza que siempre hay en casa.
Tras este paso, con un paño del mismo tipo pero limpio, se le da con un poco de agua para quitar los últimos restos de esa fórmula mágica para que no se quede surco alguno luego y, como dice la experta, ¡a secar!
Después de esto, lo único que quedaría sería lucir de nuevo el bolso con tus looks favoritos de verano.
