Publicada

El arroz con leche parece uno de los postres más sencillos de la cocina doméstica, pero lograr una textura perfecta no es casualidad.

La chef Susi Díaz, con una estrella Michelin y al mando de su restaurante La Finca (Elche), ha convertido esta receta popular en un ejercicio de precisión técnica. Su objetivo es claro: una cremosidad extrema, casi de crema pastelera ligera.

Lejos de ser un postre pesado, su versión busca equilibrio. El grano debe quedar tierno pero definido, envuelto en una leche espesa y brillante.

El resultado no se corta al enfriarse ni se transforma en un bloque compacto, un fallo frecuente cuando se descuida la cocción.

La clave está en el tiempo y en el mimo, no hay atajos. La receta exige paciencia, fuego bajo y un removido constante que obliga a estar pendiente de la olla. Es un postre que se cocina despacio, pero que recompensa con una textura profesional.

La ciencia de la cremosidad

El arroz con leche de Susi Díaz se construye a partir del almidón. El grano redondo libera progresivamente su interior al removerlo, espesando la leche de forma natural. No se añaden espesantes ni trucos externos.

Por eso es fundamental evitar el hervor agresivo. Si la leche hierve con fuerza, el arroz se agita demasiado y la cocción se vuelve irregular. El fuego debe mantenerse al mínimo, casi como un susurro, para que el grano se cocine lentamente.

El orden de los ingredientes también importa. El azúcar se incorpora al final, cuando el arroz ya está tierno. Añadirlo antes endurece el grano y altera la cocción. Es un detalle técnico que marca la diferencia entre un arroz con leche doméstico y uno de alta cocina.

La mantequilla es el gesto maestro. Integrada fuera del fuego, aporta brillo y una untuosidad que se mantiene incluso en frío. Es el truco que evita que el postre se reseque en la nevera y garantiza esa textura sedosa que caracteriza la receta.

Un clásico con nivel Michelin

Este arroz con leche demuestra que la alta cocina no siempre implica ingredientes extraños o procesos complejos. Se trata de perfeccionar lo conocido. La leche entera, rica en grasa, actúa como vehículo del sabor y sostiene la estructura cremosa.

Los aromáticos son sobrios: canela y limón. No buscan protagonismo, sino profundidad. Perfuman el conjunto sin invadirlo, manteniendo el carácter reconocible del postre tradicional.

Otro punto esencial es el reposo. Dejar que pierda temperatura lentamente evita cambios bruscos en la textura. Cubrirlo “a piel” impide que se forme costra, conservando la superficie lisa y brillante.

La presentación admite canela espolvoreada o azúcar caramelizado. El contraste entre cremoso y crujiente eleva el postre sin complicarlo. Es un cierre sencillo que convierte una receta casera en un plato digno de restaurante.

Arroz con leche de Susi Díaz

La técnica de Susi Díaz es accesible y apta para todos, pero exige atención. Pero la recompensa es increíble: un postre cremoso, profundamente reconfortante y de toda la vida. 

Ingredientes

Arroz con leche de Susi Díaz

  • 200 gramos de arroz redondo o de grano corto
  • 1,5 litros de leche entera
  • 200 gramos de azúcar (si no te gusta muy dulce, pon solo 180 gramos)
  • 50 gramos de mantequilla sin sal (a temperatura ambiente)
  • 1 rama de canela
  • La piel de un limón (solo la parte amarilla, evita lo blanco porque es lo que amarga)
  • Una pizca de sal (realzará el sabor)

Paso 1

En una olla amplia, pon la leche con la rama de canela y la piel del limón. Calienta a fuego medio hasta que esté a punto de hervir.

Paso 2

Añade el arroz y la pizca de sal. Baja el fuego al mínimo. El secreto aquí es que el arroz debe "cocinarse" en la leche, no hervir con fuerza.

Paso 3

Durante unos 40 a 45 minutos, debes remover con una cuchara de madera o lengua de silicona cada 4 o 5 minutos. Esto hace que el grano suelte su almidón y la leche espese de forma natural.

Paso 4

Cuando el grano esté ya muy tierno, añade el azúcar. No lo hagas antes, porque el azúcar puede endurecer el grano y hacer que se pegue al fondo de la olla. Cocina 5-10 minutos más removiendo constantemente.

Paso 5

Apaga el fuego. Retira la canela y la piel de limón. Añade los 50 g de mantequilla y remueve enérgicamente hasta que se integre por completo. Esto le dará un brillo espejo y una textura de seda.

Paso 6

Pásalo a una fuente o cuencos individuales. Deja que pierda calor a temperatura ambiente antes de meterlo en la nevera. Tápalo con film transparente "a piel" (que toque el arroz) si no quieres que se forme costra.