El sector de las azafatas de vuelo, sigue siendo uno de los perfiles profesionales más demandados y con mayor oferta de empleo en el sector aéreo a nivel mundial. Una alta demanda impulsada por el continuo crecimiento del transporte aéreo, que registra cifras récord de pasajeros.
Además, destaca otra característica común de muchas aerolíneas que cuentan en su mayoría con mayor número de azafatas que de pilotos, según datos de SEPLA. Una plantilla que en cada aerolínea viene determinada por el número de aviones, que es lo que modifica el número de pilotos y auxiliares de vuelo.
Un trabajo que combina disciplina y vocación, pero que también se caracteriza por una imagen profesional impecable. Y es que, la mayoría de aerolíneas son conocidas también por su exigencia, no solo a la hora de contratar a sus trabajadores, sino también en todo lo referente a la imagen de los pilotos y azafatas.
Una imagen cuidada que, en muchos casos, va más allá de lo estético y responde a criterios operativos. Así lo explica Izabela Bucur, azafata desde hace tres años y con solo 21, en una de sus publicaciones de TikTok: "¿Sabías que para ser cabin crew hay unos límites de peso y altura? La gente piensa que es algo superficial, pero no, es seguridad", asegura.
Según cuenta, la altura mínima suele rondar los 1,65 metros en la mayoría de aerolíneas. En cuanto al peso, no se establece una cifra concreta, pero sí se exige que sea proporcional a la estatura. "No es un capricho, tienes que llegar a los compartimentos superiores, a los equipos de emergencia y que puedas moverte con agilidad en situaciones complicadas", explica.
Para Izabela, estos requisitos no tienen nada que ver con estándares de belleza: "Mucha gente cree que es por estética, pero es todo lo contrario. Cuando estás a 10.000 metros de altura, tu cuerpo forma parte de la seguridad del vuelo, si no puedes hacer ciertas tareas físicas te puedes poner en riesgo tú y al resto de pasajeros".
Además, recuerda que cumplir los requisitos de acceso no es garantía de estabilidad. Algunas compañías afirma, vigilan la evolución física de su plantilla: "De hecho, algunas aerolíneas te piden explicaciones si empiezas a pedir tallas más grandes para el uniforme", apunta.
"Así que sí, hay límites y no son para encajar en ningún estándar de belleza, es porque el trabajo lo exige", concluye.
Cuánto gana una azafata de vuelo
El salario de una tripulante de cabina no es una cifra fija ni universal. Así lo explica Izabela Bucur en otro de sus vídeos, donde desvela que su primera nómina fue toda una sorpresa: "Me enteré cuando llegó mi primera nómina", confiesa en el vídeo.
La retribución, según detalla, está compuesta por distintas partes. El contrato, la aerolínea y el país en el que se tenga la base influyen directamente en el cálculo final. En su caso, "el resto se paga por horas de vuelo, que no es lo mismo que horas de trabajo", aclara, subrayando una diferencia clave que afecta directamente a los ingresos reales de cada mes.
El tiempo en tierra, como ocurre durante esperas o retrasos, no se remunera de forma adicional. Además, Izabela menciona que, más allá del sueldo base y las horas de vuelo, hay otros complementos "más cosas que van sumando", dice refiriéndose a pluses como dietas, formaciones o comisiones por ventas a bordo.
Pese a la complejidad del sistema salarial, su experiencia es positiva: "Desde que entré hace 3 años, las condiciones han mejorado muchísimo", asegura.
