Publicada

Millones de visualizaciones en redes sociales, miles de búsquedas en Google, cientos de votos en canales especializados como Fragantica… L’Heure Bleue, el nuevo perfume de Guerlain, está llamado a convertirse en la fragancia más viral del otoño de 2026. Y todo en un contexto en el que el consumo de perfumes no para de crecer. ¿Cómo se ha construido este fenómeno?

Se lo preguntamos a su principal artífice, Delphine Jelk, directora creativa de perfumería de Guerlain, a su paso por Madrid dentro de una gira de promoción que está incluyendo destinos tan diversos como Japón, Estados Unidos, Italia o los Emiratos Árabes.

Esta suiza de 48 años se ha enfrentado al vertiginoso reto de apropiarse de un clásico, el L’Heure Bleue concebido por Jacques Guerlain en 1912, para darle una nueva vida. “¿Que si esperaba recibir tanta atención? Quizá sí. En Guerlain, hasta cuando cambiamos el color de una alfombra todo el mundo tiene algo que decir, especialmente en Francia”, comenta entre risas mientras nos tomamos un aperitivo en el hotel Palace, antes de salir a cenar por el centro junto a la directora general de Guerlain Iberia, Sandra Vogeler, y la directora de Comunicación, María Borrás, sus anfitrionas en España.

Lo cierto es que Jelk nunca ha temido el riesgo. Hace más de dos décadas, tras haberse formado en Grasse (la localidad francesa considerada como la cuna de la perfumería), esta mujer que siempre complementa sus looks con profusión de anillos y pendientes dorados tuvo el arrojo de llamar a las puertas de Guerlain para proponerles crear un perfume inspirado en la Maria Antonieta de Sofia Coppola.

Así nacía Le Petit Robe Noire y arrancaba la colaboración de Delphine con la maison, donde hasta entonces los que marcaban las tendencias aromáticas siempre habían sido hombres. “Yo tenía 28 años y pensé que faltaba representar a una generación, que los perfumes que había entonces eran para las madres y las abuelas”, recuerda.

Después llegaron otras esencias icónicas, como Mon Guerlain, o la que puede considerarse como la mejor aportación de la línea Aqua Allegoria, la que lleva el nombre de Santal Pao Rosa. Y así, hasta 190 creaciones diferentes con el sello Delphine Jelk. En 2021, el Ministerio de Cultura de Francia la condecoró con el título de Caballero de la Orden de las Artes y las Letras.

En esta ocasión, la idea de lanzar un nuevo L’Heure Bleue –que convivirá con el original en los estantes de las perfumerías, para alivio de los más puristas– fue de la propia Delphine, pero también de las últimas dos consejeras delegadas que ha tenido la compañía.

Por lo tanto, se trata de un proyecto largamente analizado. “Estábamos de acuerdo en que L’Heure Bleue era probablemente el perfume más bello de la casa y, sin embargo, la mayoría de las mujeres no lo conocían ya, al contrario de lo que ocurre con Shalimar, que sí sigue estando muy presente”, explica, en referencia al aroma que usaba la mismísima Frida Kahlo. “A mí me parecía que L’Heure Bleue era una masterpiece, llena de poesía y ternura, algo que ya no se ve mucho en la industria, lo cual es una pena. Hoy abundan los perfumes abrumadores, muy dulces”, valora.

Cuando Jacques Guerlain ideó el aroma original, hace más de un siglo, se inspiró en la hora azul, ese momento crespuscular en el que el día y la noche se encuentran y el cielo se vuelve azulado. Se trata de un fenómeno natural que también ha inspirado a otros artistas, como la escritora Joan Didion, autora de un inolvidable libro titulado Noches azules.

Todo ese storytelling es sin duda una de las claves del éxito de L’Heure Bleue, pero también lo es la inteligente campaña de marketing que Guerlain ha desarrollado para dar a conocer la última aportación de Delphine Jelk. Un ejemplo: antes del lanzamiento oficinal, muchos periodistas especializados en belleza recibieron una muestra sin nombre del jugo, generando así una gran expectación.

Y luego está, claro, lo más importante de todo: la fragancia en sí misma. La versión de L’Heure Bleue de 2026 mantiene notas del perfume primigenio, como la vainilla y el lirio, lo cual hizo que en su día se comparara con un cuadro impresionista. “Es una fragancia empolvada, con olor a maquillaje, a barra de labios. El original tenía tantos códigos inspiradores que se merecía una continuidad. Lo que me planteé es que, si creaba un nuevo L’Heure Bleue, no podía quitarle el alma de lo que había hecho Jacques Guerlain. No quería modernizarlo, sino homenajearlo. No se trataba de matarlo, sino todo lo contrario. Ha sido un ejercicio muy interesante”, señala Jelk.

Imágenes que muestran la historia de la creación del perfume. Cedida

Entonces, ¿qué ha cambiado? “Actualmente contamos con una paleta olfativa más rica, más grande. Yo hoy puedo expresar el olor del cielo, algo que Jacques Guerlain no podía hacer”, apunta.

La clave está en los ingredientes sintéticos; en concreto, en el acorde ozónico, que marca la salida de esta fragancia y permite reproducir “el olor del aire frío, ese frío que notas en la nariz cuando se va acercando la hora azul, antes de que el cielo se vuelva oscuro”, según la perfumista. “Hoy en mi paleta de materias primas tengo ingredientes como el cascalone, una molécula que huele a aire fresco, puro. Creo que Jacques Guerlain estaría contento al saber que he podido hacer esto”, subraya.

Una de las grandes preocupaciones de Jelk, según ella misma comenta, ha sido conseguir que el aroma tuviera una buena fijación, es decir, que durase muchas horas. “Para ello necesitaba que estuviera muy bien hecho desde el punto de vista técnico, porque mi trabajo no sólo es creativo. Quería que dejara estela. Que cuando llegues a un sitio la gente te pregunte qué perfume llevas y que cuando te vayas nadie te olvide. Nunca antes había lanzado un perfume con el que se recibieran tantos cumplidos como con este”.

En su opinión, “un buen perfume es aquel que es reconocible, que tiene una fuerte identidad. Y, además, debe ser capaz de conectar con tus recuerdos”.

El fenómeno olfativo del otoño de 2026 se explica, pues, a través de una combinación de los códigos del siglo XX y los del siglo XXI. Es un viaje de la calma del pasado a la inmediatez del presente.

Delphine, ¿cómo definiría su perfume para un reel de 30 segundos?

Diría que representa el aroma del cielo. Diría que es tierno, poético, envolvente, un azul para chicas, francés, sensual y de larga duración. Diría que es como un gran abrazo.

¿Y a qué atribuye el actual furor por los perfumes, no sólo en Europa sino también en otros continentes?

Creo que con el COVID todo el mundo se dio cuenta de lo importante que es el sentido del olfato. En un mundo en el que la salud mental supone una gran preocupación, el perfume te aporta felicidad. Es una buena terapia. Los aromas tienen el mismo efecto que cuando eras bebé y te agarrabas a tu osito de peluche. De adultos no se nos permite ir con un osito de peluche a cuestas… ¡pero para eso tienes tu perfume!