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Del mismo modo que nuestros estilismos cambian con los años, en el maquillaje pasa lo mismo, especialmente en la zona de los ojos.

No se trata de renunciar a ciertos colores ni a una mirada definida, sino porque la piel que rodea los ojos también evoluciona y necesita otras texturas y formas de aplicación.

El párpado puede perder firmeza y las líneas de expresión hacerse más visibles. También pueden acentuarse determinadas formas del ojo, como ocurre con los ojos hundidos. En estos casos, algunos productos que antes funcionaban bien pueden terminar marcando más la textura.

La maquilladora María Arteaga apuesta por una regla sencilla para evitarlo: prescindir de los acabados excesivamente brillantes cuando se trata de maquillar una piel madura. "Si la piel es madura, un acabado mate te va a dar un efecto de piel más lisa", explica.

No se trata de no volver a utilizar sombras con brillo, pero sí de saber dónde ponerlas y cómo. Cuando el objetivo es conseguir una mirada más suave y rejuvenecida, los acabados mates y las texturas fáciles de difuminar pueden convertirse en grandes aliados.

Acabados mate

Las sombras con partículas de brillo reflejan la luz y pueden llamar la atención sobre las zonas donde se depositan. En un párpado con líneas o pliegues, ese efecto puede hacer que la textura resulte más evidente.

Por eso, Arteaga recomienda apostar por sombras mates cuando se busca un resultado más pulido. La elección de la textura no significa renunciar a la luminosidad.

De hecho, una mirada puede verse mucho más fresca utilizando tonos claros y mates en determinadas zonas, mientras se reservan los tonos más intensos para crear profundidad.

La clave está en trabajar con las características naturales del ojo y no intentar reproducir técnicas pensadas para otras formas de párpado.

En los ojos hundidos, por ejemplo, la maquilladora recomienda evitar colocar las sombras más oscuras directamente sobre el párpado móvil. En su lugar, propone llevar la intensidad hacia la zona del hueso para modificar visualmente el volumen.

Crear dimensión sin endurecer

El maquillaje de ojos maduros no tiene por qué ser discreto ni aburrido. La cuestión está en dónde se coloca el producto y cómo se integran los diferentes tonos.

Arteaga apuesta por crear una pequeña forma almendrada en el extremo exterior del ojo con una sombra más intensa. La conocida V externa ayuda a estilizar visualmente la mirada y a restarle redondez.

Después, el color debe difuminarse hacia el centro para evitar cortes demasiado evidentes. En el resto del párpado se puede utilizar un tono más claro que aporte luz y ayude a equilibrar el efecto del ojo hundido.

El delineado también puede formar parte del maquillaje. La experta considera que no hay que eliminarlo por tener la piel madura, aunque sí recomienda suavizar el trazo para evitar que endurezca las facciones.

Un lápiz difuminado o una sombra oscura aplicada con un pincel pequeño permiten conseguir definición sin crear una línea excesivamente marcada.

La mirada puede ganar todavía más amplitud con un tono beige en la línea de agua inferior. Es un recurso sencillo que aporta luminosidad y evita el efecto de ojo excesivamente cerrado que pueden producir los tonos oscuros.

Abrir la mirada

Las pestañas tienen un papel fundamental en este tipo de maquillaje. Rizar las pestañas antes de aplicar la máscara ayuda a levantar visualmente la mirada y permite que el producto se concentre especialmente en las zonas que interesa destacar.

Arteaga recomienda trabajarlas con cuidado y prestar atención a las pestañas exteriores. Al aportar más definición en esa zona, el ojo puede adquirir una forma más alargada.

La preparación del párpado también resulta importante. Una prebase puede ayudar a que las sombras se adhieran mejor y permanezcan más uniformes, especialmente cuando existe mayor textura o el maquillaje tiende a acumularse en los pliegues.

El resultado final no depende de utilizar muchos productos. Un tono mate de transición, otro más intenso para definir, uno claro para iluminar y un delineado suavemente difuminado pueden ser suficientes para construir una mirada fresca y elegante.