La aparición de las primeras líneas de expresión suele venir acompañada de una pequeña revolución frente al espejo. De repente, productos que llevamos años utilizando empiezan a mirarse con otros ojos y la rutina facial se llena de sérums, cremas y activos que prometen mantener la piel hidratada y hacer que esas pequeñas marcas se noten menos.
Pero entre todas las novedades que llegan cada temporada hay un cosmético que sigue ocupando un lugar especial en los cuartos de baño: la clásica crema Nivea de la lata azul. Lleva generaciones formando parte de la cosmética cotidiana y, pese a que existen fórmulas mucho más sofisticadas, continúa despertando la misma pregunta: ¿realmente es buena idea utilizarla en el rostro?
La respuesta no es tan sencilla como un sí o un no. Su textura densa y su capacidad para crear una película sobre la piel hacen que resulte especialmente interesante cuando hay sequedad, aunque también pueden hacer que no sea la opción más cómoda para determinados tipos de piel.
Dermatólogos, farmacéuticos y expertos en cosmética coinciden en algunas de sus virtudes, aunque también ponen límites a su uso y explican cuándo puede ser una buena opción y cuándo conviene recurrir a fórmulas más ligeras o específicas.
Qué dicen los expertos
Según la experta en cosmética Rosa Carnero, la crema Nivea es un excelente aliado para eliminar las arrugas y, sobre todo, cuando se combina con un masaje facial, para ayudar a penetrar el producto y mejorar la circulación sanguínea.
Lo primero que hay que hacer es aplicar una capa de crema en el rostro. "Se tiene que ir calentando en la cara", explica, "la Nivea es un restaurador genial, y además de las arrugas, combate muchísimo las ojeras, especialmente si se aplica por la noche".
Una vez aplicada, comienza con el masaje de calentamiento. Los movimientos deben ser ascendentes y laterales, y, sobre todo, constantes con el tiempo.
De acuerdo con Carnero, se debe trabajar cada zona del rostro detalladamente. En primer lugar, la frente. "Hay que 'planchar' la frente hacia los lados" con movimientos suaves y alisantes desde el centro hacia las sienes.
Este masaje activa la microcirculación, relaja los músculos y ayuda a atenuar las líneas de expresión y arrugas, mejorando la elasticidad de la piel. La crema Nivea, además de aportar los beneficios de la formulación, ayuda a que las manos se deslicen.
Crema Nivea y arrugas.
Además de las arrugas de la frente, la experta explica cómo puede beneficiar el masaje en las patas de gallo. El contorno de los ojos, además de ser fino y contener menos grasa, se hidrata con menos frecuencia, aumentando el riesgo de sequedad cutánea.
Cuando combinamos los beneficios de la crema hidratante con masajes circulares en la zona de las patas de gallo, podemos minimizar su apariencia.
La experta también se realiza masajes circulares en las mejillas, en el surco nasogeniano, en la boca para tratar el código de barras y en el escote. Lo importante es realizarlos con una presión controlada.
"Es normal que después de los masajes la cara esté más caliente, yo dejo reposar la crema unos minutos más y después la retiro con paños de agua micelar", explica.
¿Es efectiva realmente la crema Nivea?
La crema Nivea es uno de los cosméticos más famosos de todo el mundo. Con más de 130 años de historia, la propia compañía confiesa que inventaron "el cuidado moderno de la piel", en el que las personas comenzaron a preocuparse de esas pequeñas marcas en el rostro.
A pesar de su popularidad, son muchas las veces que esta crema ha entrado en debate. Sus ingredientes, como la parafina, o su empleo de fragancias, hace dudar a miles de personas sobre su uso en ciertas zonas del cuerpo, como el rostro.
Esta división de opiniones se mantiene todavía hoy. Mientras algunas personas prefieren no utilizar una crema tan densa y perfumada sobre el rostro, otras llevan décadas aplicándola y aseguran que su piel se mantiene hidratada y confortable.
La diferencia parece estar, en buena medida, en las características de cada piel y en el uso que se haga del producto.
Imagen de la Nivea de lata azul.
De hecho, la dermatóloga María Segurado, asesora dermatológica de Nivea, defiende incluso su utilización en una de las zonas más delicadas del rostro: el contorno de los ojos.
Según explica, ingredientes como el pantenol y el Eucerit ayudan a calmar y restaurar la barrera cutánea, algo especialmente interesante en una zona que tiende a deshidratarse con facilidad.
La especialista, sin embargo, establece un límite importante: no recomienda utilizar la crema a diario por todo el rostro en personas con piel mixta o grasa, ya que su textura puede resultar demasiado pesada.
En estos casos, la considera más apropiada como una crema de rescate para zonas concretas o momentos en los que la piel está especialmente seca o sensibilizada.
Otro de los expertos, Eduardo Senante, considera la Nivea de lata azul un producto eficaz, sencillo y especialmente adecuado para pieles secas y muy secas.
Su principal virtud, explica, está en su capacidad oclusiva: crea una película sobre la superficie de la piel que ayuda a reducir la pérdida de agua y a mantener la hidratación durante más tiempo.
Precisamente por su textura densa, Senante recomienda tener en cuenta el tipo de piel antes de aplicarla por todo el rostro.
En pieles mixtas o grasas puede resultar demasiado pesada, por lo que aconseja utilizarla de manera localizada, por ejemplo, en las mejillas, los labios, la nariz o aquellas zonas que presenten mayor sequedad.
Para el farmacéutico, sin embargo, la Nivea de lata azul no es un tratamiento antiedad ni elimina las arrugas profundas.
Su efecto sobre las líneas de expresión está relacionado principalmente con la hidratación: cuando la piel está correctamente hidratada, las pequeñas líneas pueden verse menos marcadas y la superficie cutánea adquiere un aspecto más flexible y uniforme.
El debate también ha contado con análisis de expertos como el químico Vladimir Sánchez, quien confesó que la parafina de la crema no es peligrosa, ya que está muy purificada.
El análisis realizado por la OCU en 2025 también ayuda a poner en contexto algunas de las dudas que rodean a la fórmula. Tras probar la crema durante dos semanas en 20 voluntarios, la organización le concedió cuatro estrellas en capacidad de hidratación, una valoración que considera buena.
Además, las usuarias que participaron en la prueba percibieron la piel más suave e hidratada, aunque varias coincidieron en que la textura es densa y puede dejar una sensación grasa.
La organización también coincide en que los aceites minerales presentes en la fórmula, como la parafina líquida, se consideran seguros para su aplicación sobre la piel.
No obstante, la crema contiene perfume y siete ingredientes de fragancia que deben declararse por su potencial alergénico, por lo que las personas con alergias o sensibilidad a estos componentes deben tenerlo en cuenta.
En definitiva, la crema Nivea puede ser una buena aliada para mantener la piel hidratada y flexible, especialmente cuando existe sequedad.
Al combinarla con un masaje facial, además, las líneas de expresión pueden parecer menos marcadas al mejorar la hidratación y el aspecto general de la piel. Sin embargo, esto no significa que la crema elimine las arrugas ni que sustituya a un tratamiento antiedad específico.
Para quienes buscan actuar directamente sobre las líneas de expresión, la propia marca cuenta con productos formulados específicamente para este objetivo, como el sérum rejuvenecedor Cellular Expert Filler, desarrollado para tratar los signos del envejecimiento y mejorar la apariencia de las arrugas.
Así, la clásica lata azul puede mantenerse como un básico hidratante, mientras que los productos específicos de la gama antiedad están pensados para una acción más dirigida sobre las líneas de expresión.
