Susanna Griso lleva más de tres décadas frente a las cámaras y su imagen se ha convertido en una de las más reconocibles de la televisión española. Desde sus primeros años en TV3 hasta su llegada a Antena 3, la periodista ha construido una trayectoria ligada a la actualidad y a una forma de comunicar marcada por la naturalidad y la elegancia.
Durante todo este tiempo, su aspecto y su manera de estar ante las cámaras también han formado parte de su trabajo. Al frente de Espejo Público desde 2006, Griso ha mantenido durante años una presencia diaria en televisión que exige mucho más que ponerse delante de un micrófono y seguir una escaleta.
A sus 56 años, la presentadora continúa manteniendo un ritmo de trabajo exigente y una rutina muy madrugadora. Deporte, alimentación y descanso ocupan un lugar importante en su día a día, aunque ella misma asegura que nunca ha seguido una dieta estricta ni vive pendiente de la báscula.
Una rutina que empieza cuando todavía no ha amanecido
La jornada de Susanna Griso comienza mucho antes que la de buena parte de los espectadores que cada mañana se sientan frente al televisor.
La presentadora contó en su propio programa que se despierta alrededor de las cinco de la mañana, una consecuencia directa de los horarios de Espejo Público y de la preparación que requiere ponerse al frente de un programa diario de actualidad.
Ese madrugón no significa que empiece el día directamente frente a las cámaras. Antes de llegar a los estudios, Griso aprovecha las primeras horas para ponerse al día, escribir y, en ocasiones, realizar algunos ejercicios. "Es mi momento más productivo del día", confesó.
La actividad física tiene, sin embargo, un espacio propio en su agenda. Es por la tarde cuando encuentra más tiempo para entrenar y la periodista reconoce que intenta ser bastante disciplinada con el ejercicio.
"Me gusta entrenar, me siento muy cómoda", explicaba Griso, aunque reconoce que hay días en los que le cuesta ponerse en marcha. La clave, según sus propias palabras, está en entrar en la dinámica porque después se siente mucho mejor.
Entre todas las disciplinas que practica hay una que ocupa un lugar especial: el pilates. Griso lleva cerca de dos décadas practicándolo y comenzó poco después de ser madre. "Tuve a mi hijo y 15 días después de parir empecé a hacer pilates y no lo he dejado", contó la periodista.
Desde entonces, esta disciplina se ha convertido en una constante dentro de su rutina. Actualmente realiza pilates una vez por semana con su profesora, Petri, aunque no limita su actividad física a esta modalidad.
La presentadora combina el trabajo de movilidad y control corporal propio del pilates con ejercicios destinados a desarrollar la fuerza y con actividad cardiovascular.
Su organización habitual es sencilla: un día pilates, otro entrenamiento de fuerza y también salir a correr. A esto suma algo tan cotidiano como pasear a sus perros todos los días, una actividad que le permite mantenerse activa sin necesidad de convertir cada momento de movimiento en un entrenamiento.
La combinación resulta especialmente interesante porque no se basa en una única disciplina. El pilates aporta trabajo de control corporal y movilidad, mientras que la fuerza permite mantener la musculatura y correr añade un componente cardiovascular.
Es una forma de entender el ejercicio que Griso ha conseguido integrar en su rutina sin convertirlo en una obligación permanente.
El descanso empieza antes de meterse en la cama
Con un despertador que suena alrededor de las cinco de la mañana, dormir bien se convierte necesariamente en una parte importante de la rutina. Por eso, la propia Griso ha explicado que, para ella, la preparación del sueño comienza bastante antes de acostarse.
Su escenario ideal pasa por llegar pronto a casa, hacer deporte y cenar entre las siete y las ocho de la tarde. Después intenta reducir el ritmo y desconectar de las pantallas al menos una hora antes de irse a dormir.
Sin embargo, no siempre consigue cumplirlo. La actualidad manda en su trabajo y, después de una jornada televisiva, todavía puede tener que revisar información, ver los informativos o responder mensajes.
Precisamente por eso sabe que llevarse el estrés hasta los últimos minutos del día puede dificultar el descanso.
"Cuando te llevas el estrés hasta el último segundo no te duermes", explicaba la presentadora. Su recomendación pasa por bajar progresivamente la actividad durante las horas previas al sueño, en lugar de pasar directamente de una jornada intensa a la cama.
Además del sueño y el ejercicio, Griso también presta atención a la cena y aconseja evitar por la noche determinados alimentos que, según su experiencia, "te pueden activar", como el arroz o la pasta.
Una alimentación saludable sin dietas ni obsesión por la báscula
Sin embargo, la restricción no es algo que caracterice la alimentación de la presentadora y, de hecho, su relación con ella se basa, precisamente, en la ausencia de una dieta estricta. "Nunca he hecho dieta, en los últimos 10 años no me he pesado nunca", confesó.
Eso no significa que no preste atención a lo que come. Su alimentación se basa, según sus propias declaraciones, en productos que considera saludables y en una forma bastante intuitiva de organizar las comidas. "No controlo demasiado, como sano y me gusta", explicaba en una entrevista para Lecturas.
"Como más pescado que carne y procuro comer mucha verdura y mucha fruta", contaba, antes de dejar claro que también se permite darse una alegría con algún dulce.
Esa forma de alimentarse encaja con la filosofía que mantiene en otros aspectos de su rutina. No hay una obsesión por contar calorías ni por controlar continuamente el peso, sino una combinación de alimentos saludables, ejercicio habitual y cierta flexibilidad para disfrutar de la comida.
