Con el paso de los años, la mirada cambia. La piel pierde firmeza y volumen, mientras que determinadas características genéticas, como los ojos hundidos, pueden hacerse todavía más visibles. Unos cambios que también obligan a adaptar la forma de maquillarse.
Para quienes tienen el párpado más hundido y una piel madura, conseguir que las sombras, el corrector o el delineador favorezcan puede convertirse en todo un reto.
Aplicar las mismas técnicas que funcionaban años atrás no siempre da el resultado esperado y, en ocasiones, puede incluso endurecer las facciones.
La maquilladora profesional María Arteaga, especializada en potenciar la belleza natural, apuesta por adaptar cada paso a la estructura del rostro y a las necesidades de una piel que ha perdido elasticidad.
Su método busca equilibrar la profundidad de la mirada, aportar puntos estratégicos de luz y conseguir un acabado fresco y rejuvenecido sin recurrir a un exceso de producto.
Maquillaje en pieles maduras
Arteaga explica que "la clave está en crear dimensión sin recargar, aprovechando los volúmenes del rostro para suavizarlos o acentuarlos". Aquí te contamos, paso a paso, cómo conseguir ese efecto lifting natural, sin bisturí ni filtros, solo con maquillaje bien aplicado.
- Prohido las sombras en crema
El primer error habitual es usar sombras en crema creyendo que así ganamos intensidad o duración. Pero en pieles maduras, puede ocurrir lo contrario: se marcan más las líneas de expresión y la piel se ve más pesada.
“Lo primero de todo, aplica una prebase de sombras porque, en pieles maduras, nunca utilizo sombras en crema para que la piel se vea menos pesada y más natural”, recomienda la experta.
Esta prebase no solo fija mejor los productos, sino que alisa ópticamente la zona del párpado, lo que mejora el resultado final. - Sombras intensas, pero no donde crees
Uno de los mayores errores al maquillar ojos hundidos es aplicar tonos oscuros justo en el párpado móvil. Esto, lejos de mejorar el efecto, acentúa el hundimiento.
"Aplicaremos las sombras más intensas en la zona del hueso y nunca en el párpado móvil. Esto reducirá la sensación de volumen del hueso".
Es decir, se trata de maquillar por fuera del ojo en lugar de sobre el párpado, redibujando ópticamente su forma y creando la ilusión de una mirada más levantada. - La V externa
Uno de los gestos más importantes en esta técnica es crear una forma almendrada con una sombra intensa, que aporte definición sin marcar arrugas.
"Con el tono más intenso, dibujo una forma almendrada haciendo una pequeña V en la zona externa del ojo. Esto quitará redondez y hundimiento".
Este truco es perfecto para estilizar el ojo, levantar la mirada y disimular la caída del párpado sin necesidad de técnicas complicadas ni mucha cantidad de producto. - Difuminar bien
Nada de cortes abruptos ni sombras marcadas. La clave está en integrar suavemente los tonos para no endurecer los rasgos.
"Difumina la V que acabamos de hacer hacia el centro del párpado para restarle volumen al párpado móvil y vamos a iluminar el resto del párpado con un tono claro para evitar hacerlo más hundido".
Los tonos claros en el centro del párpado aportan luz, abren la mirada y contrarrestan el efecto hundido. Además, permiten que el maquillaje se vea fresco y luminoso, en lugar de apagado. - Mate sí, brillo no
Aunque los brillos pueden parecer tentadores, sobre todo en maquillajes de fiesta, en pieles maduras no siempre juegan a favor.
"Si la piel es madura, un acabado mate te va a dar un efecto de piel más lisa", sentencia Arteaga.
Los tonos mates no reflejan la luz, lo que evita destacar pliegues o imperfecciones. Apuesta por sombras sedosas de acabado mate que se integren bien con la piel. - Delineado sí, pero con suavidad
Uno de los errores más comunes es prescindir del delineado o hacerlo demasiado duro. El delineado, bien hecho, da estructura y profundidad al ojo, sin necesidad de sombras muy marcadas.
"Innegociable delinear el ojo, tenga la forma que tenga. Y si es piel madura, siempre suavizando los trazos para que no endurezca".
Puedes hacerlo con lápiz, difuminarlo con una brocha pequeña o incluso usar sombra oscura para un efecto más sutil. Lo importante es que el trazo no sea duro ni demasiado gráfico. - Línea de agua en tonos claros
Otro truco estrella que aporta frescura inmediata a la mirada es aplicar un tono beige en la línea de agua inferior. Nada de negro o marrón: eso solo cierra más el ojo.
"Aplica beige en la línea de agua porque los tonos luminosos nos siguen ayudando a que parezca menos hundido".
Y, por supuesto, no olvides mimar las pestañas. Rízalas, aplica máscara con paciencia y enfócate, especialmente, en las externas para abrir la mirada.
"Las pestañas, por supuesto, trabajadas con mucho amor porque son el centro de todo el look".
Como suele ser frecuente, menos es más, pero bien aplicado. El maquillaje para ojos hundidos y piel madura no tiene por qué ser complicado ni estar repleto de productos.
Basta una buena técnica, un par de brochas y los tonos adecuados, puedes transformar tu mirada en pocos minutos. Al final, el maquillaje no es solo una herramienta estética, es también una forma de verte (y sentirte) bien contigo misma.
