Publicada

El verano suele asociarse con descanso, vacaciones y tiempo libre. Sin embargo, para muchas personas acaba convirtiéndose en una auténtica carrera de fondo.

Comidas con amigos, cenas improvisadas, festivales, escapadas de fin de semana, viajes, jornadas de playa y compromisos sociales se acumulan en apenas unas semanas.

Es una obviedad que todos estos planes resultan apetecibles, pero mantener ese ritmo durante varios días o incluso semanas puede terminar pasando factura.

Los especialistas ya hablan de un fenómeno cada vez más habitual: la resaca social. No se trata de la resaca asociada al consumo de alcohol, sino de un estado de agotamiento físico y mental provocado por el exceso de estímulos, la falta de descanso y la acumulación de actividades.

La buena noticia es que puede prevenirse sin necesidad de renunciar a disfrutar del verano y de esos planes que guardan las mejores anécdotas para el resto del año.

Una agenda demasiado llena

El concepto de resaca social describe esa sensación de cansancio que aparece tras varios días enlazando planes, incluso aunque hayan sido agradables o los hayas propuesto tú mismo.

Los síntomas más frecuentes incluyen falta de concentración, sensación de "mente nublada", menor capacidad de atención, irritabilidad, agotamiento físico y una percepción de que cuesta más recuperar la energía habitual.

Los expertos explican que este fenómeno tiene una explicación fisiológica. Durante el verano es frecuente alterar los horarios de sueño, exponerse a altas temperaturas, viajar más, comer fuera de casa con mayor frecuencia y reducir los momentos de descanso. Todo ello supone un esfuerzo adicional para el organismo.

A esto se suma un componente psicológico. Mantener una intensa vida social también requiere energía mental. Conversaciones constantes, desplazamientos, organización de planes y la necesidad de estar disponible durante días consecutivos pueden generar una carga cognitiva importante, incluso cuando las actividades son placenteras.

"En verano no se trata de compensar ni de vivir en modo castigo. Se trata de disfrutar con más conciencia: hidratarse, descansar cuando toca, elegir mejor los momentos de energía y no olvidar que la mente también acusa los excesos", explica Miriam Meco Capitán, dietista-nutricionista colaboradora de ZZEN Labs.

Evitar que el verano pase factura

Desde la empresa especializada en suplementación natural ZZEN Labs recuerdan que prevenir la resaca social empieza por mantener algunos hábitos sencillos durante las vacaciones.

Uno de los errores más frecuentes consiste en llegar a una comida o una cena con demasiada hambre tras haberse saltado otras ingestas durante el día.

Los nutricionistas recomiendan mantener una alimentación equilibrada antes de cualquier celebración para evitar excesos posteriores y mantener una energía más estable.

La hidratación también cobra especial importancia. El calor aumenta la pérdida de líquidos y muchas veces no se repone hasta que aparece la sensación de sed. Beber agua de forma regular e incluir frutas y verduras ricas en agua ayuda a reducir el cansancio y favorece el rendimiento físico y mental.

Otro aspecto clave consiste en aprender a seleccionar los planes. No es necesario aceptar todas las invitaciones ni enlazar varios días seguidos de actividad intensa. Reservar algunas mañanas tranquilas o dejar jornadas sin compromisos favorece una recuperación mucho más eficaz.

Además, los especialistas recuerdan que el cerebro también necesita descansar. Después de varios días con poco sueño y mucha actividad social es habitual notar dificultades para concentrarse o recuperar el ritmo laboral.

Por último, aconsejan no intentar compensar un día intenso con dietas restrictivas o rutinas extremas. Dormir bien, volver a una alimentación sencilla, caminar o realizar ejercicio suave suele resultar mucho más beneficioso para recuperar el equilibrio.

La suplementación como apoyo

Cuando la carga mental aumenta, algunas personas recurren a complementos alimenticios para apoyar su rendimiento cognitivo. Desde ZZEN Labs explican que ZZEN Focus está formulado para esos periodos en los que se necesita mantener la concentración sin renunciar al descanso y a unos hábitos saludables.

Su composición combina cafeína natural con L-teanina, una mezcla que busca proporcionar un estado de alerta más estable y sostenido que el obtenido únicamente con estimulantes.

La fórmula también incorpora ingredientes como Bacopa monnieri, Ginkgo biloba, Rhodiola rosea y ginseng, plantas ampliamente estudiadas por su posible papel como adaptógenos o por su capacidad para favorecer determinadas funciones cognitivas.

Además, contiene zinc y vitaminas del grupo B, nutrientes que contribuyen al funcionamiento normal del sistema nervioso y al metabolismo energético, de acuerdo con las declaraciones de propiedades saludables autorizadas por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA).

"El objetivo no es ir más rápido, sino pensar mejor durante más tiempo, sin sobrecargar el sistema nervioso", señala Miriam Meco. Los especialistas recuerdan, no obstante, que ningún complemento alimenticio sustituye los pilares básicos del bienestar.