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Durante años hemos pensado que maquillarse bien dependía, sobre todo, de dominar la técnica. Saber dónde aplicar el colorete, cómo difuminar las sombras o qué cantidad de producto utilizar parecía la clave para conseguir un buen resultado frente al espejo.

Sin embargo, el maquillaje ha evolucionado enormemente y, con él, nuestra forma de entender la belleza. Hoy sabemos que la técnica sigue siendo importante, pero también hemos comprendido que la elección del producto y, especialmente, el tono adecuado, puede cambiar por completo el resultado final.

Y de todas las zonas del rostro que requieren cierta precisión, pocas generan tantas dudas como la ojera. A diario, miles de personas se preguntan si deben recurrir a un corrector muy claro para iluminar o, por el contrario, optar por uno lo más parecido posible a su piel. Según el maquillador Pedro Cerdeño, lo ideal es escoger un producto apenas un punto más claro que nuestra tez.

El error que puede hacer que tus ojos parezcan más pequeños

Si existe una regla de maquillaje que hemos repetido durante años es la de utilizar un corrector varios tonos más claro que la piel para disimular las ojeras. La lógica parecía sencilla: cuanto más claro fuera el producto, más descansada y luminosa se vería la mirada.

Sin embargo, Pedro Cerdeño, maquillador profesional que recientemente trabajó con Kosas durante la presentación de las novedades de la firma en España, defiende una teoría muy diferente. Según explica, el corrector de la ojera debería ser únicamente un tono más claro que nuestra piel, no mucho más.

Lejos de favorecer, recurrir a un corrector excesivamente claro puede tener el efecto contrario al deseado y el motivo tiene que ver con la propia anatomía del rostro: cuando la zona bajo el ojo se aclara demasiado, se genera un contraste artificial con el resto de la piel que puede reducir visualmente el tamaño de la mirada y endurecer las facciones.

Además, este exceso de luminosidad no siempre consigue neutralizar la oscuridad de la ojera. De hecho, muchos maquilladores coinciden en que aplicar un tono demasiado claro sobre una ojera pronunciada puede acentuarla todavía más, creando un indeseado efecto grisáceo o cenizo.

Es precisamente lo que defiende también el maquillador José López, quien insiste en que nunca deberíamos elegir correctores muy claros si tenemos ojeras oscuras o marcadas.

El experto explica que el producto debe fundirse con el tono natural de la piel para corregir de forma realista y no convertirse en un foco de atención dentro del rostro.

Por eso, cada vez más profesionales recomiendan abandonar la idea del corrector como iluminador. El objetivo ya no es crear un triángulo blanco bajo el ojo, sino conseguir que la transición entre la ojera y el resto del rostro sea imperceptible.

Los precorrectores se convierten en el gran aliado de las ojeras

Si el corrector no debe ser excesivamente claro, ¿qué hacemos entonces cuando la ojera es muy oscura? La respuesta está en los precorrectores cromáticos, productos diseñados específicamente para neutralizar el color antes de aplicar el corrector tradicional.

Esta categoría se ha convertido en una de las grandes tendencias del maquillaje de los últimos años y firmas como Kosas han apostado decididamente por ella con el lanzamiento de Revealer Extra Bright, el nuevo precorrector de la familia Revealer.

Se trata de un corrector cromático enriquecido con tratamiento que utiliza la teoría del color para neutralizar las ojeras y aportar luminosidad sin crear contrastes artificiales.

La propuesta de la marca parte de una filosofía sencilla: primero neutralizar y después corregir. Para ello, Revealer Extra Bright está disponible en cinco tonalidades pensadas para distintos tonos de piel.

El tono Magic, por ejemplo, utiliza pigmentos rosados para contrarrestar las tonalidades azuladas o violáceas características de las pieles claras, mientras que otros tonos melocotón o anaranjados trabajan sobre pigmentaciones más profundas.

Pero el producto no se limita únicamente a corregir el color. Fiel a la filosofía skin-first de Kosas, su fórmula incorpora péptidos, ácido hialurónico y cafeína para ayudar a hidratar, desinflamar y mejorar progresivamente el aspecto de la zona periocular.

De hecho, la firma asegura que contiene el doble de cafeína y ácido hialurónico y hasta diez veces más péptidos que el icónico Revealer Concealer.

Una vez neutralizada la ojera, los maquilladores recomiendan aplicar encima un corrector lo más parecido posible al tono natural de la piel. Solo así se consigue ese acabado imperceptible que hoy persigue el maquillaje contemporáneo.