Un concepto desconocido para muchas mujeres, pero fundamental a la hora de cuidar la melena es su porosidad. Si sabes el nivel de porosidad de tu pelo, puedes elegir los productos de forma mucho más personalizada y acorde a sus necesidades -ya sea un cabello liso o rizado-, consiguiendo así una melena más bonita y, sobre todo, saludable. Pero ¿qué es la porosidad capilar? Básicamente es la capacidad del pelo para absorber y retener la humedad e hidratación.

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Al hablar de porosidad nos referimos a las escamas que forman la capa externa de las hebras capilares y que llamamos cutícula. Vistas de cerca, estas escamas parecen estar dispuestas como las tejas de un tejado. Así, cada persona tiene un nivel distinto de porosidad: unas tienen dichas escamas más abiertas y otras más cerradas. 

La porosidad depende de la genética, pero también del estado de la cutícula (la capa protectora más externa de la fibra capilar), que puede variar si la sometemos a muchos tratamientos dañinos.

Dibujo de cabellos con distintos niveles de porosidad. iStock

Hay tres niveles de porosidad: baja, media y alta. Cada una tiene sus ventajas e inconvenientes y, en función de cuál sea la tuya, deberás tratar tu pelo de forma distinta para evitar la sequedad o, por el contrario, la saturación de productos.  

El truco para saber la porosidad

Aunque parezca complejo, conocer la porosidad de tu cabello es muy sencillo y puedes hacerlo en cualquier momento. 

Para empezar, necesitarás un par de pelos que se hayan caído, por ejemplo, después de peinarte. Los humedeces bien y les echas un poco de champú (en caso de que tengas el pelo rizado y sigas el método curly, deberá ser un champú de final wash o clarificante para eliminar cualquier resto de otros productos). 

Lavas los pelos con cuidado para que no se escapen y enjuagas. Después escurre bien y déjalos entre 10 y 15 minutos sobre un papel para que sequen. 

Una vez secos, coge un vaso o una jarra (dependiendo del largo de tu cabello), llénala de agua y deja caer los cabellos. Aquí no es necesario hundirlos, la clave es dejarlos caer y esperar a ver si se hunden o se mantienen en el borde del agua. Una vez metidos los dejas unos 20 minutos y, pasado ese tiempo, regresas a ver los resultados. 

Si tus cabellos se quedan en la superficie, significará que tienen una porosidad baja, mientras que si se hunden del todo, es porque tienen porosidad alta. Por su parte, aquellos cabellos que se quedan a medio camino, tendrán porosidad media.

Dibujo del test de la porosidad. iStock

 

Niveles de porosidad y cuidados

El pelo con porosidad baja es aquel que tiene las escamas capilares más cerradas y, por lo tanto, no absorbe bien los productos y la hidratación. Se trata de un tipo de pelo que suele tener un aspecto suave y brillante. Sin embargo, puede costar que coja forma o volumen. Para cuidarlo de manera adecuada, se recomiendan productos de base acuosa, ligeros y que no dejen el pelo pesado.

El cabello con porosidad media tiene muchas ventajas: acepta la hidratación fácilmente y la retiene sin perderla por completo, requiere menos mantenimiento que el resto de tipos y puedes usar un gran abanico de productos. No obstante, hay que tener cuidado y comprobar si tu pelo tiene porosidad media con tendencia baja o alta, ya que esto modificará levemente los productos que mejor le funcionen.

Pese a que acepta muchos productos, para mantener tu melena de porosidad media en su máximo esplendor, es importante que no te pases con la cantidad de productos y satures el cabello. Esto hará que tenga más peso y se vea apagado y menos definido. 

Entre las recomendaciones también se encuentra aplicar de forma ocasional tratamientos o acondicionadores con proteínas. Asimismo, los acondicionadores leave-in (sin aclarado) de base acuosa son una opción genial para dar un extra de hidratación al pelo. 

Por último, está el pelo con porosidad alta, es decir, aquel que tiene las cutículas capilares muy abiertas. Mientras que en el cabello con porosidad baja cuesta que los productos y la hidratación penetre y tiende más a la acumulación, en la porosidad alta el problema es que tal cual entra la hidratación, sale. Es decir, no retiene los productos debido a lo abiertas que están las cutículas. 

La porosidad alta puede deberse a la genética, pero también es propia de cabellos dañados que han sido sometidos a tratamientos agresivos. Se trata de un tipo de pelo más frágil, quebradizo y con tendencia al enredo y al encrespamiento.

Pese a todo, es posible lucir una hermosa melena con porosidad alta. La clave para ello no es usar muchos productos o mucha cantidad, sino encontrar los adecuados que, además de hidratar, sellen el cabello. 

Mientras que en la porosidad baja recomendábamos productos ligeros y acuosos, en la porosidad alta deben tener ingredientes hidratantes y antihumectantes, que evitan el encrespamiento y la pérdida de hidratación. Entre los ingredientes antihumectantes se encuentran la manteca de karité, el aceite de coco, la cera de abejas y algunas siliconas (quienes sigan el método curly pueden evitar este último ingrediente si no les va bien).

Además, puedes utilizar también acondicionadores sin aclarado para aportar a tu cabello la humedad que necesita a diario.