Cuando Carolina fue a contarle a su tutor el tema para su trabajo de fin de grado, él comenzó a relatar otras ideas iguales, parecidas o incluso peores antes de siquiera poder escucharla. Algo parecido le ocurrió a Lucía cuando tuvo que recibir los comentarios de su padre sobre un tema de ingeniería medioambiental, carrera de la que ella se acababa de graduar y que él jamás había cursado.



Esto es, todavía hoy, una situación habitual en el día a día de las mujeres que ha terminado por acuñarse bajo el término Mansplaining, o lo que es lo mismo "los hombres explican cosas". Explicaciones innecesarias, interrupciones maleducadas y rebajamiento de las ideas ajenas cuando provienen de una mujer, simplemente por el hecho de ser mujer. 



El Mansplaining puede adquirir diversas formas en una conversación, pero todas ellas se caracterizan por el ofrecimiento masculino de informaciones, puntos de vista y/o argumentos no solicitados por la interlocutora femenina. Esta tendencia se ve respaldada por una suposición algo condescendiente y bastante paternalista basada en el género.

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Al igual que este término, existen otros que definen también muchas de las situaciones que se presentan cada día. Como el Manologue que hace referencia a los monólogos que algunos hombres realizan frente a las mujeres cuando quieren demostrar que saben más que nadie de un tema; o el Manspreading que refleja la típica imagen de un hombre sentado con las piernas abiertas que no deja espacio para las mujeres que se sientan a su lado en el metro.



Puede que se trate de palabras nuevas que describen una realidad antigua. Ya que, tradicionalmente, el papel del hombre se asociaba a la autoridad y a la protección de un padre de familia, y el papel de la mujer, sin embargo, era mucho más secundario y subordinado a la figura de él.



Cuando el tiempo pasa y la sociedad evoluciona, esos roles de género preestablecidos pierden el sentido (si es que alguna vez lo tuvieron), y encuentran lugares en los que definirse que son más justos para todos. El Mansplaining es un fenómeno social que se ha escapado de un tiempo pasado. 

Los hombres me explican cosas, de Rebecca Solnit (2016, Capitán Swing)

Como explica Rebecca Solnit en su famoso ensayo Los hombres me explican cosas (2016, Capitán Swing): “Todas las mujeres saben de qué les estoy hablando, es un vicio que educa a las mujeres en la inseguridad y en la autolimitación”, y que, al mismo tiempo, “ ejercita el infundado exceso de confianza de los hombres”. En esta novela, la autora relata sus experiencias con el Mansplaining

Bien es cierto que las mujeres también pueden pecar de extensas en su conversaciones, pero es mucho menos común. El hecho de que esta tendencia social tenga género masculino no es solo una teoría o una opinión que podamos rechazar cuando no nos gusta como suena, es una realidad que se refleja en experiencias y, también, en estudios.



Las ciencias sociales han demostrado que, cuanto más grande sea un grupo, es más probable que los hombres hablen por encima y durante más tiempo que las mujeres. Un estudio realizado por investigadores de las universidades de Brigham Young y de Princeton, llegaron a la conclusión de que las mujeres hablan entre un cuarto y un tercio menos que los hombres cuando éstas son superadas en número.



Los resultados sugieren la idea de que ellas, a nivel general, se sienten más cómodas cuando se involucran ámbitos sociales mayoritariamente femeninos. Otro estudio realizado por Harvard demostró que las alumnas hablaban más cuando había una profesora impartiendo la clase.

Sin embargo, la conclusión de todo esto es independiente a los términos que elijamos y a las situaciones en las que se presente, porque la solución única pasa por un aumento de la conciencia colectiva sobre estas pequeñas actitudes machistas que aún perduran entre nosotros y que tanto nos alejan del camino de la igualdad.