Cada vez son más las mujeres que trabajan como conductoras en Arabia Saudí. En un país donde hace menos de tres años todavía eran condenadas a penas de prisión por conducir, ahora son miles las que trabajan para empresas como Uber. No obstante, todavía permanece una fuerte brecha de género que obliga a estas empresas a facilitar a sus trabajadoras y clientas poder ir en el coche con mujeres, para evitar el acoso y la violencia. 

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Sabiendo el peligro al que muchas veces se enfrentan las saudíes cuando están solas con hombres, Uber implementó en su aplicación una herramienta para que las conductoras puedan elegir como clientas a mujeres.

En septiembre de 2019, Uber comenzó un programa piloto y comprobó que el 74% de las conductoras sauditas estaban interesadas en recoger como clientas solo a mujeres. Así, en abril del año siguiente incorporó la opción oficialmente para garantizar su seguridad y comodidad.

Pero no todas recurren a esta posibilidad a la hora de trabajar. Mujeres como Nuha, no tiene inconvenientes en recoger a hombres. Es soltera, tiene cerca de 30 años, y es conductora de Uber por las noches. Aunque es un horario que puede ser más peligroso, lo hace para ganar un dinero extra, según informó The Times. Por el día, trabaja a tiempo completo en una empresa de información y tecnología.

Además, durante su jornada opta por llevar un pañuelo suelto que tape la cabeza pero no cubra su cara, a diferencia de una gran parte de sauditas. Las mujeres todavía están sometidas a la tutela de los hombres en muchos ámbitos de la vida en Arabia Saudí, pero ella explicó al Times que su familia no tenía ningún problema con su trabajo como conductora ya que "fue su padre quién le enseñó a conducir"

Más de 2.000 conductoras

Desde que el reino levantó la prohibición de las mujeres para conducir, Uber y otras empresas han llevado a cabo campañas para reclutar a conductoras, sabiendo también que con ello pueden mejorar la satisfacción de las clientas. 

De esta manera, Uber se alió con la ONG Al Nahda y en 2019 ayudaron a 180 mujeres a conseguir sus carnés de conducir, y proporcionaron 10.000 viajes gratuitos para mujeres en un año. 

Por su parte, la empresa Careem, subsidiaria de Uber en el país, afirmó tener en octubre de 2020 a 2.000 mujeres como conductoras

“Al ser mujer, muchas de las mujeres pasajeras se sentirán más seguras conmigo porque sé cuáles son las cosas que les molestan de los conductores masculinos. El entrenador de Careem me advirtió sobre el acoso que podrían enfrentar los conductores, pero encontré un gran apoyo en la propia empresa. Hay un protocolo a seguir si el pasajero hace algo inapropiado”, explicó al diario Al Arabiya una conducta de Careem en 2020.

El machismo continúa

Las iniciativas para introducir a más mujeres en el mercado laboral y en sectores como la conducción, forman parte del "Plan Visión 2030" del príncipe heredero Mohammed bin Salman. Uno de sus objetivos es acelerar el desarrollo económico, para lo que busca aumentar la participación de las mujeres en el ámbito laboral del 22% al 30%.

Sin embargo, no hay que olvidar que todavía son muchas las actividades que tienen prohibidas o limitadas, como casarse sin el permiso de su "tutor", y las que consiguen acceder a algunos sectores deben soportar el acoso por parte de los hombres. 

Además, el reino continúa con la encarcelación de disidentes y activistas de derechos humanos. Recientemente, en diciembre de 2020, se condenó a la activista Loujain al Hathloul a casi seis años de prisión por defender los derechos de las mujeres. 

Al Hathloul fue detenida en mayo de 2018 por conducir, poco antes de que se levantase la prohibición, y varias ONG han denunciado que ha sufrido abusos sexuales, torturas y amenazas por parte de las autoridades saudíes, que la tienen retenida en régimen de aislamiento desde principios de 2020.