"Una mamá feminista es una mamá desobediente, insumisa, rebelde". Son palabras poco comunes cuando se piensa en el ideal de madre construido hace décadas por la sociedad y que se basa en la idea de una mujer abnegada, con una vida de sacrificio y entrega total a sus hijos.

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Esther Vivas, escritora y periodista, parte de su propia vivencia para deconstruir esta concepción de la maternidad y lo plasma en su libro Mamá Desobediente (Capitán Swing), publicado en 2019 y que va ya por su novena edición.

"Pensar la maternidad desde el feminismo implica rescatarla de sus crisis y a nosotras de las crisis de la maternidad", dice la autora en el libro. Se trata de empoderar a las mujeres, reivindicar una maternidad emancipadora, donde las mujeres tengamos todo el tiempo el poder de decisión, y desterrarla de sus mitos y sus tabús.

Para ello, Esther Vivas comparte con magasIN diez consejos fundamentales para una maternidad feminista.

1. Desmitificar la maternidad

"Tenemos que acabar con los ideales de maternidad que nos han impuesto y que no reflejan la vivencia real de las madres. Acabar con la idea de la madre ‘ángel del hogar’ y la imagen de ‘súpermami’ que son ideales inasumibles y que generan malestar".

2. Acabar con la culpa

"A menudo como madres nos sentimos culpables porque no llegamos a todo, no respondemos al ideal de madre establecido y es importante señalar que la culpa no es nuestra. La culpa de no llegar a todo, de no poder más, tiene que ver con un sistema y un mercado de trabajo que es hostil y da la espalda a la maternidad, a la crianza y a la lactancia. La culpa no es nuestra, la culpa es del sistema".

3. Yo decido

"Las madres tenemos que reivindicar nuestra capacidad de decisión, reivindicarnos como sujetos de acción. La sociedad ve a las madres como objetos pasivos, sin capacidad de decisión, se nos dice que tenemos que delegar esta experiencia en terceras personas, en expertos, en profesionales de la salud, se nos hace creer que no sabemos cuando en realidad nosotras somos las que mejor sabemos lo que necesita nuestra criatura".

4. Basta ya de infantilizar a las madres durante el embarazo

"Desde que te quedas embarazada a las mujeres se nos trata con paternalismo y hay que reivindicar que en mi embarazo mando yo. Tenemos que reconciliarnos con nuestro propio cuerpo y ser conscientes de que podemos gestar, parir y dar de mamar".

5. Reivindicar un parto respetado

"Hoy en día la violencia obstétrica es una realidad en los paritorios. Esta violencia consiste en un conjunto de prácticas de los profesionales de la salud en la atención al parto que generan dolor físico y emocional: inducciones al parto innecesarias, episiotomías por rutina y cesáreas evitables. Hay una mirada medicalizada al parto, se entiende como una patología cuando en realidad el parto es un proceso fisiológico natural que lo que necesita es tiempo y respeto para la madre y la criatura. Un parto instrumental no es malo pero debe realizarse de manera excepcional y las cifras demuestran que se hacen de manera rutinaria y superior a lo recomendado".

6. Dar la teta no es fácil

"Duele y si el bebé no se agarra es importante pedir ayuda. Vivimos en una ilusión de que en la sociedad actual se promueve la lactancia materna pero hay muy poco acompañamiento después de salir del hospital. Cuando la madre llega a casa y se encuentra con las primeras dificultades de la lactancia a veces no tiene a quien recurrir o la persona a la que acude no tiene una información actualizada. Es fundamental reivindicar información y recursos para acompañar la lactancia. Cada mujer elige si quiere dar el pecho, el biberón o un sistema mixto pero es muy importante tener información sobre las bondades de la lactancia materna para la criatura y las madres y acompañar a esas mujeres. Todavía hoy hay muchos prejuicios sobre la lactancia, elijas lo que elijas". 

7. Acabar con los tabús

"La infertilidad, el dolor tras una pérdida gestacional y la depresión posparto son grandes tabús que hay que desterrar. La maternidad es todo esto también y es importante visibilizar estas experiencias para no sentirnos ni tan solas ni tan culpables".

8. Más ayudas a la maternidad

"Necesitamos una sociedad que acoja la maternidad y la crianza. Necesitamos unos permisos de maternidad que sean compatibles con la lactancia materna exclusiva en los primeros seis meses como recomienda la OMS. Es importante ampliar el permiso de los padres pero no se puede desligar del aumento del permiso de la madre que es muy escaso".

9. La maternidad no es una experiencia privada

"Hay un mantra que nos dice que la maternidad es una actividad que se debe llevar a cabo en el seno del hogar y a cargo de las mujeres, cuando la maternidad tiene un carácter público y político porque viene condicionada por el contexto socioeconómico en que nos encontramos. Una mujer de clase media no vive la maternidad de la misma forma que una mujer sin recursos. Tenemos que mirar a la maternidad desde una perspectiva política, entendiendo que viene atravesada por una serie de desigualdades de género, de clase y de raza. La maternidad hay que leerla desde una perspectiva política". 

10. ‘Maternizar’ la paternidad

"Hay que entender que la maternidad no es solo una responsabilidad de las madres sino de los padres y de la sociedad en general. Para que otra maternidad sea posible es necesaria otra paternidad. Hay que entender que el cuidado y la crianza nos implica a todos y hay que compartir este trabajo donde el Estado tiene también una responsabilidad".