Según el informe de cierre de 2025 de la Dirección General de Tráfico (DGT) sobre la siniestralidad mortal en vías interurbanas, las colisiones representaron en conjunto 477 personas fallecidas, aproximadamente el 42,6% del total de las 1.119 víctimas mortales registradas.
Con el objetivo de reducir los incidentes en carretera, el organismo ha ido incorporando y actualizando distintas señales en las vías españolas, así como las nuevas medidas que han entrado en vigor el pasado 1 de octubre.
Una de las incorporaciones más destacadas para combatir este tipo de siniestros es la señal P-35, diseñada específicamente para advertir del peligro en las zonas donde existe un mayor riesgo de choque entre vehículos. Hace referencia a un carril trenzado en el que se producen movimientos constantes de cambios de carril.
Imágenes de señales.
Normalmente se encuentra situada en autopistas y autovías cuya longitud no tiene más de 1.500 metros. Este tipo de tramos unifica los carriles de aceleración y deceleración, su existencia es consecuencia de la ausencia de espacio.
Tal y como explican los datos de la DGT en 2020 hubo 87 víctimas en 57 accidentes ocurridos en un carril trenzado, en los que dos personas perdieron la vida y cinco tuvieron heridas graves.
No respetar la prioridad o incluso realizar mal este tipo de maniobras supone una sanción de hasta 200 euros que puede ser acompañada por la pérdida de hasta cuatro puntos del permiso de circulación, en aquellos casos en los que se considere una infracción grave.
El problema en este tipo de situaciones aparece cuando el conductor no tiene claro cómo gestionar la prioridad de paso. Por ello se recomienda una conducción preventiva, en la que se anticipen los movimientos.
Aunque el Reglamento General de Circulación esclarece que los coches deben cederse el paso. Se explica así en su artículo 72 la obligación para facilitar el acceso a aquellos que se incorporen a la vía, al igual que en el apartado 74.2 donde se confirma la obligación cuando hay un cambio de carril con desplazamiento lateral.
P-33 Visibilidad reducida
Otra señal que ha sido recientemente añadida es la llamada P-33, la cual advierte de la proximidad en los tramos en que existe una notable pérdida de visibilidad por condiciones adversas, como puede ser la niebla, la lluvia o incluso el humo. Se ha modificado para evitar la posible confusión con posibles caídas de objetos o piedras.
El objetivo de ambas indicaciones es advertir, para que aquellos que circulan puedan reducir la marcha con la suficiente antelación y adecuar la conducción antes de aproximarse a un punto crítico de la vía.
