Un 66% del personal dedicado a la conducción y manejo de maquinaria supera los 45 años, cifra que evidencia el problema de reemplazo generacional que afecta al sector.
Los datos de Randstad Research aclaran que los trabajadores de entre 45 y 54 años representan alrededor del 38% del total, mientras que los mayores de 55 años suponen aproximadamente otro 26%. Y aunque el empleo aumenta los jóvenes no.
De los trabajadores, únicamente el 4,8 % de los profesionales son mujeres, entre los que se encuentra Nadia, camionera desde hace cuatro años. "Me levanto a las 5 de la mañana y hago 500 km al día, pero siempre duermo en casa", tal y como afirma desde el canal de YouTube @SolocamionRevista.
Camión semirremolque frigorífico
Nuestra protagonista decidió cambiar de sector tras la crisis sanitaria de la Covid, anteriormente trabajaba en una farmacia. "Me quemé y tenía en mente llevar un camión", confirma.
Su rutina diaria, en los mandos de un camión bañera, consiste en transportar cargas de cereal y sal entre las minas de Soria, el puerto de Tarragona y Barcelona.
Describe como en su jornada laboral debe recorrer unos 500 kilómetros diarios, aunque destaca la gran ventaja de poder dormir en casa de lunes a viernes y disponer los findes de semana libres. "Me permite conciliar", aclara.
Revela, también, el buen ambiente laboral con sus compañeros, amenizando las cargas y descargas y explica no haber sufrido problemas por ser mujer, como único punto negativo expone los baños.
SOY CAMIONERA. Con Nadia Nicolino
La profesión ofrece una elevada estabilidad contractual, donde más del 93 % cuenta con un contrato indefinido, ella misma anima a todo el mundo que se plante adentrarse en esta profesión a hacerlo y no quedarse con las ganas. "Más vale probarlo y arrepentirse que seguir con la duda", aclara.
Y aunque ya lleva un tiempo en la cabina, Nadia se describe a sí misma como "pisa pedales" asegurando que aún le queda mucho para llegar al nivel de sus compañeros, a quienes les considera "camioneros de verdad".
Ella misma recuerda la dureza de su primer viaje, en el que tuvo que levantarse a las cinco de la mañana y no llegó a su casa hasta las ocho de la noche, aunque tras enviar una foto a su círculo cercano, escuchó una frase que jamás le habían dicho en ningún trabajo anterior. "Se te ve feliz". Este testimonio esclarece cómo el relevo generacional en este sector es posible.
