En un intento de evitar una guerra comercial abierta, China se ha comprometido este viernes a reducir a la mitad sus exportaciones de coches híbridos eléctricos e híbridos enchufables a la UE durante los próximos cuatro años, para amortiguar el impacto de la competencia china en la industria automovilística europea.
Además, Pekín rebajará los aranceles a una serie de productos europeos que suman casi 4.000 millones de euros en exportaciones anuales, entre ellos piezas de automóviles, aceite de oliva y otros productos alimentarios. El recorte permitirá a los exportadores comunitarios ahorrar al menos 225 millones de euros en gravámenes.
Por último, el Gobierno de Xi Jinping ha prometido acelerar la concesión de licencias de exportación de tierras raras a la UE, materiales esenciales para fabricar productos electrónicos cuyo suministro domina el gigante asiático.
El comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, ha cerrado este acuerdo de mínimos con su homólogo chino, Wang Wentao, durante una visita relámpago a Pekín tras tres meses de negociaciones a nivel técnico.
El pacto se someterá ahora a los líderes europeos en la cumbre del 15 y 16 de octubre. Ellos deberán decidir si las concesiones chinas bastan para mantener abiertas las negociaciones o si ha llegado el momento de endurecer la respuesta comercial de la UE.
"Conocen el contexto. El déficit comercial es un desafío enorme para la UE, que afecta a todos los Estados miembros y resulta insostenible. Es necesario establecer una vía creíble para reequilibrar la situación. Debemos defender nuestras industrias y restablecer unas condiciones de competencia equitativas que se han visto distorsionadas por el exceso de capacidad productiva mundial", ha dicho Sefcovic en rueda de prensa.
"Esto está muy lejos de ser el final. Es un primer paso crucial, pero solo el primero en el proceso de reequilibrio. Como ha dicho la presidenta Von der Leyen, el diálogo debe dar resultados y, si no los da, la UE utilizará las herramientas a su alcance para garantizar ese reequilibrio", avisa el comisario de Comercio.
De hecho, Francia y Alemania han alcanzado esta misma semana un acuerdo para crear un "botón de desconexión", que permitiría, como último recurso, vetar el acceso de productos chinos al mercado único. No está claro que las concesiones de último minuto de Pekín vayan a servir para desactivar este nuevo instrumento de defensa comercial.
El comisario de Comercio no ha querido explicar cómo funcionará en la práctica este compromiso de China de reducir a la mitad sus exportaciones a la UE de coches híbridos: las concreciones solo llegarán si los líderes europeos le dan su visto bueno.
"Estamos hablando de reducir en varios millones el número de coches exportados de China a la UE a lo largo de cuatro años, lo que me parece una cifra bastante significativa", asegura en todo caso Sefcovic.
La patronal europea del automóvil (ACEA) ha acogido con satisfacción el principio de acuerdo entre Bruselas y Pekín. "El anuncio de hoy puede contribuir a facilitar de forma ordenada la transición hacia una nueva etapa de presencia china en el mercado europeo, algo que beneficia a largo plazo a todas las partes", ha dicho en un comunicado.
El aumento repentino y acelerado de las importaciones de vehículos eléctricos híbridos enchufables e híbridos eléctricos (HEV) procedentes de China "está desestabilizando el mercado automovilístico europeo", según denuncia ACEA.
En el primer semestre de 2026, las marcas chinas alcanzaron una cuota de mercado del 14% en los híbridos eléctricos, frente al 2% de 2024, y del 25% en los híbridos enchufables, frente al 2% de ese mismo año.
"Una desestabilización brusca y repentina del mercado europeo, acompañada de guerras de precios como las que caracterizan actualmente al mercado chino, tendría un efecto muy perturbador en el conjunto de la economía europea", ha señalado Sigrid de Vries, directora general de la patronal.
