Saltarse un semáforo se convierte en la sanción más recurrente que conlleva una retirada de puntos, con un 35%, a la que le sigue sobrepasar los límites de velocidad con un 27%, según aclaran los datos de Formaster.
De hecho, explican que en España se se retiran más de 1,6 millones de puntos en los permisos de conducir al año.
En este contexto, las novedades ya implantadas por la Dirección General de Tráfico (DGT) ganan protagonismo, especialmente si hablamos de los cambios en los semáforos.
La DGT cambia las normas en los semáforos: que entra en vigor y por qué las multas alcanzan los 200 euros
De hecho, según los datos de Tráfico, entre los años 2014 y 2023 fallecieron 1.047 personas tras ser atropelladas en los pasos de peatones. De ellos el 86,9% cruzaba correctamente.
El director de ONSV aclara que “Tenemos que ser conscientes de la doble vulnerabilidad de muchas personas, y especialmente de los mayores, para trabajar en el diseño de mejores intervenciones”.
Con el objetivo de poner fin a este tipo de siniestros viales, la DGT elimina el ámbar intermitente de los semáforos. De este modo solo existirá el rojo o el verde, pero no quiere decir que desaparezca el ámbar, seguirá existiendo, pero solo el fijo.
Si una persona es atropellada a 50km/h la probabilidad de que fallezca aumenta hasta el 80%, mientras que si la velocidad del coche era a 30km/h, la probabilidad se reduce un 10%, exponiendo que la reducción de la misma se convierte en un factor clave.
Además, la hora punta en la que sucedieron se encuentra entre las 7:00 y las 13:59. Siendo otoño la estación con más incidentes con un 31,8%, más concretamente en diciembre.
En cuanto al tipo de vehículo causante del atropello en su mayoría fueron turismos, concretamente un 59%, mientras que los que menos atropellos cometieron fueron las motocicletas y ciclomotores.
Las cifras únicamente recalcan lo evidente, que la seguridad vial no depende exclusivamente de la normativa, su pilar fundamental es la responsabilidad de todas las personas que cogen el volante.
Por ello, la dureza de las nuevas normativas busca además de proteger, generar una conciencia colectiva recordando que en un microsueño o una distracción se puede apagar una vida.
El propio Pere Navarro aclaraba que además de construir un entorno mucho más seguro, con el objetivo de cero siniestros, la protección de los colectivos más vulnerables de la vía “es la base de las políticas de la seguridad vial”.
