El Grupo Renault invertirá 600 millones de euros en sus plantas productivas españolas hasta 2030 con el fin de "preparar sus centros industriales y de ingeniería para una nueva etapa marcada por la excelencia operacional, la innovación tecnológica y la electrificación", según ha anunciado el consorcio automovilístico francés.
Dicha inversión se lleva a cabo con el fin de "mejorar la competitividad de sus plantas en Valladolid y Palencia, acelerar el desarrollo de tecnologías de futuro y apoyar la transformación de sus operaciones en todo el territorio nacional".
Todo ello ha sido posible gracias al acuerdo alcanzado con los sindicatos a través del nuevo convenio colectivo 2026-2028, en el que también se contempla la llegada de cinco nuevos modelos a las plantas de Valladolid y Palencia.
Lo cierto es que las factorías españolas del Grupo Renault destacan por su competitividad, la calidad de sus procesos productivos, la excelencia operacional alcanzada por sus equipos y la incorporación de nuevas tecnologías industriales.
Christian Stein, consejero delegado del Grupo Renault en España, ha señalado que "España es un país estratégico para el Grupo, no solo a nivel productivo y comercial, también por el ecosistema generado alrededor de su actividad propia, incluyendo proveedores de componentes, energéticos y de movilidad".
De los cinco nuevos modelos que se producirán en España, dos corresponderán a modelos completamente eléctricos del segmento C-SUV -el más demandado en el Viejo Continente- y otros tres a modelos eléctricos de autonomía extendida (REEV, por sus siglas en inglés), desarrolladas por Horse Powertrain.
Cabe apuntar que la factoría palentina de Villamuriel de Cerrato será la encargada de la producción de los modelos eléctricos, gracias a la asignación de la plataforma nativa eléctrica RGEV Medium 2.0, la más avanzada del Grupo Renault para la próxima generación de modelos eléctricos.
Dicha plataforma incorpora tecnologías que permiten desarrollar modelos con hasta 750 kilómetros de autonomía eléctrica en el ciclo WLTP, así como de 1.400 kilómetros en los modelos eléctricos de autonomía extendida, así como tiempos de carga de hasta 10 minutos gracias a la arquitectura de 800 voltios.
Así las cosas, esta inversión de 600 millones de euros refuerza el papel de las plantas españolas dentro del dispositivo industrial global del Grupo Renault, al tiempo que proporciona visibilidad industrial para los próximos años.
