Atraviesa las fronteras europeas pero sus costumbres y su acento continúan intactos. Miriam es una camionera especializada en el transporte internacional, por lo que puede pasar entre 22 y 24 días seguidos dentro de su camión. "Tengo que optimizar el tiempo", explica.
La cabina deja de ser un simple habitáculo de trabajo para transformarse en su cocina, salón y su dormitorio durante casi un mes entero. Por ello, crear una rutina, mantener el orden es un pilar clave.
Y es que cuando vuelve, su tiempo es su recurso más escaso, en temporada baja apenas dispone de tres o cuatro días para descansar y se reducen a solo dos semanas en aquellos meses de mayor trabajo.
Mano del conductor varón.
Desde las redes sociales (@lachicacamionera) , la camionera expone algunas de sus anécdotas al volante, mostrando la realidad del sector al recorrer las carreteras europeas.
Para optimizar su tiempo al máximo y sobrevivir a este ritmo frenético de vida, su secreto es la planificación previa a su regreso. En lugar de improvisar, Miriam pasa por un supermercado para llegar a casa y abastecerse.
Sin embargo, la organización doméstica no es el único reto que Miriam afronta al atravesar las ciudades del viejo continente. Para ella el inglés es una herramienta fundamental de trabajo, tan indispensable como puede ser el propio camión.
Por ello el consejo más directo y claro que le da a todos sus seguidores que están sacándose los permisos de circulación para entrar en el sector del transporte es "descárgate aplicaciones y ponte a practicar inglés hoy mismo", recalca.
A lo largo de sus rutas por países como Francia, Alemania, Polonia, Irlanda, Italia o España ha podido comprobar que el inglés es el idioma que necesita todo camionero ya que une a todos en las oficinas y los puntos de carga.
Y aunque la camionera reconoce que depende en gran medida de su compañero con quien comparte las rutas, ya que ella necesita continuamente utilizar un traductor en el teléfono. Algo nada eficiente, ya que reconoce que duplica considerablemente el tiempo para realizar cualquier trámite, además de volverlos mucho más complicados.
La historia de Miriam es una notable excepción en un sector masculinizado, y aunque la brecha cada vez es menor, queda mucho para que se igualen las tornas. Con su ejemplo y consejos en las redes no solo ayuda a dar visibilidad, también abre camino para todos los que estén interesados en este sector.
