Existen dos tipos de conductores, los que encienden el climatizador sin temor y los que prefieren rodar con las ventanillas bajadas convencidos de que están haciéndole un favor a su propia economía.
Sin embargo, esto no es del todo correcto, hay varios matices. Bien es cierto que, al circular por entornos urbanos, lo recomendable es hacerlo con las ventanillas bajadas si se quiere ahorrar. Sin embargo, a partir de los 90 km/h es aconsejable encender el sistema, ya que si no se conseguirá el efecto contrario a consecuencia de la aerodinámica.
En este contexto de dudas y recomendaciones, los mecánicos destapan uno de los mitos más populares, Juan José, experto en la materia, explica desde las redes sociales que, "lo normal es no recargar nunca el gas del aire acondicionado, no se gasta si no hay una fuga".
Un aire acondicionado en funcionamiento.
Como detalla el especialista, el circuito del aire acondicionado es completamente estanco. Al contrario de lo que muchos conductores creen, el gas refrigerante no se consume o gotea por casualidad. Si esto sucede, es un indicativo de que existe una fuga. "Solo cambia de estado", confirma.
Algunos de los síntomas de que el aire acondicionado no funciona correctamente suelen ser la pérdida progresiva del frío, así como su ausencia o que solo lo hace en aquellos momentos en que el coche se encuentra en altas revoluciones y, por supuesto, las dificultades para iniciarse.
También, pueden aparecer residuos aceitosos alrededor de las conexiones, aunque esto no es un síntoma exclusivo de un problema en el aire, puede indicar otros defectos.
Por su parte, Juan José, advierte que el gas refrigerante no influye en el caudal, pero sí en el frío. Si por algún casual existe algún tipo de fuga y se necesita una recarga, será el técnico especializado el que debe detectarlo, "pero no debe ser una forma habitual, lo normal es nunca cargarlo", aclara el experto.
Los mecánicos identifican este tipo de situaciones mediante los manómetros, instrumentos de medida que sirven para calcular la presión de los fluidos, como puede ser el aire o el agua en receptáculos cerrados.
Aunque recuerde que es importante verificar qué tipo de gas lleva el vehículo, ya que cada uno posee características específicas que los diferencian.
Tal y como recalca el RACE, entre las recomendaciones para prevenir este tipo de problemas se encuentra hacer una revisión cada dos años, utilizarlo durante los meses de invierno o activarlo al menos durante cinco minutos una vez al mes.
