El calor extremo acelera el desgaste de las piezas del vehículo, así lo afirman los expertos de CarVertical. De la misma manera, aumenta el riesgo de sufrir una avería y como consecuencia se reduce el valor del mismo.
Para evitarlo hacen varias recomendaciones como dejar las ventanillas ligeramente abiertas al estacionar el vehículo o revisar el aire acondicionado, ya que un filtro obstruido o problemas en el circuito, pueden reducir considerablemente su eficacia.
Para evitar deteriorar el sistema, Jesús, mecánico destaca varios puntos clave que pueden marcar la diferencia (desde @Frpassion). "Nunca arranques ni pares el motor con el aire acondicionado encendido, apágalo antes", aclara.
Imagen del aire acondicionado de un coche.
Y es que el sistema genera condensación, por lo que si apagas el coche de golpe se transforma en el hábitat perfecto para los hongos y las bacterias.
Además, destaca usarlo aunque sea invierno y no haga calor. Hacerlo durante unos 10 o 15 minutos por semana es un hábito sencillo que permite que el gas del sistema circule por todos los conductos, lubricando las juntas y los manguitos.
De este modo, se evita que las piezas se cuarteen y se previenen fugas prematuras en el circuito, lo que alargará la vida útil de los componentes.
Principales averías
Entre los fallos más habituales, se encuentran las averías en los sensores. Los coches actuales son capaces de recopilar la información sobre la temperatura y la presión, si se registran daños, se deben cambiar. Pero ese no es el problema, el verdadero conflicto llega cuando, para sustituir los componentes se debe eliminar el gas del circuito, algo que se incluye en la factura final.
Otro defecto surge cuando el electroventilador no responde, ya que el aire acondicionado no se activará. Su cometido es refrigerar las piezas del vehículo como el motor, por lo que si falla, para evitar un sobrecalentamiento no se activará, al igual que si el compresor no funciona, su función es fundamental, comprimir el gas para que enfríe.
No podemos olvidarnos de las fugas de gas, una avería que pasa desapercibida. Lo normal no es tener que recargar el circuito, es estanco y por lo tanto, no debería sufrir pérdidas si se encuentra en perfectas condiciones.
Los años no pasan sin dejar huella y por esta razón la clave se encuentra en la prevención, especialmente para aquellos que estacionan en la vía pública y en estas situaciones, lo importante es no esperar a los meses de verano para comprobar si todo funciona correctamente.
