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En esta época del año, en la que se realiza la mayor cantidad de desplazamientos, algo fundamental antes de meter la maleta en el coche es revisarlo para prevenir imprevistos en el viaje.

Sin embargo, según un informe del Observatorio Midas de la Movilidad, recalca que uno de cada cuatro conductores admite haber circulado a sabiendas de que su vehículo no se encontraba en condiciones óptimas.

Esta falta de visitas al taller está relacionada con un factor económico, ya que una simple revisión puede ir desde los 100 euros y puede llegar a los 700 euros. Esto hace que muchos conductores se lo piensen dos veces antes de acudir.

Niveles de aceite en el coche.

Al igual que, uno de cada tres conductores admite circular con la ITV caducada por miedo a no pasarla, arriesgándose así a sanciones de 200 euros.

En este contexto, Mateo, mecánico, expone desde las redes sociales uno de los mantenimientos clave del vehículo, el cambio de aceite, "a los 30.000 km es una barbaridad, hazlo a los 10.000 km o romperás el motor".

Y es que él mismo argumenta que, a pesar de que los fabricantes indiquen el número de kilómetros con el que se debe cambiar este líquido, no siempre es el idóneo.

En el caso concreto en el que el mecánico lo ejemplifica, el modelo está realizando su primer mantenimiento con 12.000 kilómetros, a pesar de que la recomendación era a los 30.000 kilómetros, "el cliente quiere hacerlo bien", recalca el experto.

A su vez, destaca el deterioro con el que sale el aceite desgastado, "huele a requemado" afirma. Al ser un coche de gasolina moderno, la regeneración de su filtro de partículas, como en modelos diésel, hace que algunos gránulos de gasolina pasen al cárter, entrando así en contacto con el aceite y deteriorándolo.

Estas autolimpiezas las realiza automáticamente el vehículo cuando se detecta que el tubo de escape está sucio. Para ello se inyecta una gran cantidad de combustible en la cabeza del pistón y en ese proceso, una parte puede llegar a filtrarse por el cárter, lo que sube el nivel de líquido y además contamina.

Y por esta razón advierte a los conductores para cuidar su motor y evitar que se rompa. En cuanto al tipo de aceite, cada modelo debe utilizar aquel indicado en el manual del fabricante dependiendo del tipo de motor.

Es algo especialmente importante, ya que elegir otro que no haya sido especialmente recomendado puede acarrear el desgaste del motor, un aumento de consumo de combustible, e incluso el coche puede perder su garantía.

Mateo señala la trascendencia de utilizar recambios oficiales de la marca, especialmente cuando el modelo dispone de garantía. Al fin y al cabo, siempre será mejor realizar un mantenimiento que pagar el coste de una avería grave.