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Con la llegada de los meses más calurosos del año, muchos conductores se arrancan a encender los mecanismos de refrigeración de sus coches. Aunque no todos son conscientes que, las temperaturas extremas también pueden producir múltiples defectos en los componentes del vehículo.

De hecho, los expertos señalan que los fallos más habituales provocados por el calor se encuentran en el sistema de frenos, el radiador, los neumáticos y los distintos líquidos del vehículo.

En cuanto al aire acondicionado, es fundamental cerciorarse de que este enfría de manera correcta y no tiene fugas, por lo que no necesitaría una recarga de gas.

Imagen del aire acondicionado del coche. Istock

Si al encenderlo descubres que no funciona es importante no precipitarse. Irati Etzandi, mecánica al igual que Juan José, exponen desde las redes sociales que, antes de dar por roto el compresor y cambiarlo, se debe revisar la instalación eléctrica.

En primer lugar la experta destaca que el compresor nunca va a arrancar si el sistema no tiene la carga de aire acondicionado. "Obviamente para hacer esta comprobación tiene que tenerla, ya que el compresor sin carga no va a funcionar nunca", aclara.

Además, si al activarlo los cables siguen dando masa, no llega la corriente o señal, lo más probable es que el problema esté en la instalación y no en la pieza mecánica.

Un consejo para que la climatización no trabaje forzada y ahorrar en combustible, es el uso de un simple parasol. Puede bajar la temperatura hasta 10 grados y no solo eso, también ayuda a prevenir el desgaste de los plásticos y los revestimientos.

Otro componente que puede verse afectado es la batería, puesto que el calor es capaz de producir la evaporación de su líquido interno y la reducción en su capacidad de carga.

Por su parte, Autoespecial destaca algunos consejos, como mover el coche con asiduidad y utilizarlo durante al menos 20 minutos para que el alternador consiga cargar la batería y revisar que sus bornes no tengan restos de óxido o signos de desgaste.

No solo son importantes las averías, el impacto de la climatización en el bolsillo es real. De acuerdo con Endesa, el uso del aire acondicionado puede incrementar entre un 5% y un 20% el consumo, pero todo depende de la temperatura del exterior, la potencia y el modo de conducción.

O lo que es lo mismo, estos gastos equivalen entre un 0,2 y un litro de gasolina por cada 100 kilómetros recorridos. Por lo que la clave será utilizar este climatizador complementándolo con la ventilación y otros medios como el parasol o intentar situar el vehículo a la sombra.