El sector del lujo se halla sumido en una crisis desde finales de 2023. China, el principal mercado del lujo a nivel mundial, sufre una desaceleración económica marcada por una crisis inmobiliaria que se une a la caída de la demanda interna. Pero la situación afecta a prácticamente todas las regiones, más aún con la guerra de Irán.
A esta situación no escapa la industria del automóvil. Las principales enseñas de lujo han cancelado sus planes de electrificación, debido a que la demanda aún no justifica la inversión, y a ello se une la caída de la demanda en China y los aranceles a la importación por parte de EEUU.
Aston Martin tampoco puede esquivar esta situación. La firma británica acumula seis años consecutivos en pérdidas y ha puesto en marcha un plan de despidos para dar salida al 20% de la plantilla. Todo ello con el objetivo de lograr unos ahorros asociados en gastos de explotación y capex de 40 millones de libras (45,9 millones de euros al cambio actual), de los cuales la mayor parte se materializará en el ejercicio 2026.
Ante esta tesitura, las automovilísticas de lujo lanzan al mercado modelos de altas prestaciones al tiempo que cuentan con una mayor oferta de personalización. En julio de 2025, Aston Martin presentará en el Festival Internacional de la Velocidad de Goodwood el Vantage S.
Se trata de la versión de altas prestaciones del modelo de acceso a la gama de la firma británica. Un modelo biplaza bajo cuya carrocería se encuentra un propulsor delantero V8 biturbo de 4.0 litros -ensamblado a mano- que entrega 680 CV de potencia y un par máximo de 800 Nm, que se alcanza entre las 3.000 y las 6.000 rpm.
El Aston Martin Vantage S acelera de 0 a 100 km/h en 3,4 segundos.
Dicho de otro modo: el Aston Martin Vantage S acelera de 0 a 100 km/h en 3,4 segundos. Alcanza los 200 km/h en 10,1 segundos y tiene una velocidad máxima de 325 km/h. Además, incorpora una transmisión automática de ocho velocidades con levas tras el volante.
Lo cierto es que es un modelo que llama la atención a primera vista. El Vantage S tiene una longitud de 4,49 metros, una anchura de 2,12 metros, una altura de 1,27 metros y una distancia entre ejes de 2,70 metros. Ello le permite reforzar su presencia en carretera.
En la parte delantera, el nuevo modelo se caracteriza por sus nuevas tomas de aire ranuradas montadas en el centro.
Pero en el diseño también juega un papel importante el alerón. Este se ha utilizado para mejorar la aerodinámica del Vantage S, lo que le ha permitido añadir estabilidad y garantizar que el equilibrio de carga aerodinámica se incline hacia la parte delantera para conseguir una mejor respuesta en los virajes.
Puesto de conducción del Aston Martin Vantage S.
El interior, por su parte, es en Alcántara y cuero con inserciones de fibra de carbono. Asimismo, los asientos tipo bucket otorgan un mayor grado de deportividad al modelo.
La pantalla central es de 10,25 pulgadas y encaja a la perfección en el salpicadero. De hecho, se trata de un modelo en el que lo interesante se ve a través de la instrumentación, ya que la pantalla es más un aliado para la navegación. Cabe mencionar que el modelo está integrado con el sistema Apple CarPlay Ultra.
Cinco modos de conducción
Entre los sistemas de ayuda a la conducción destacan la advertencia de colisión frontal, el frenado automático de emergencia, asistencia para tráfico cruzado posterior, vista de una cámara de 360º en 3D del entorno completo y el reconocimiento de señales de tráfico, entre otros.
En lo que a consumo se refiere, el modelo declara un consumo combinado de 12,1 litros a los 100 kilómetros. Una cifra que en el caso de los vehículos deportivos es lo que menos interesa. No obstante, en la prueba realizada, en la que se recorrieron más de 150 kilómetros por vías urbanas e interurbanas, el modelo marcó un consumo de 9,9 litros a los 100 kilómetros.
El Aston Martin Vantage S declara un consumo medio de 12,1 litros a los 100 kilómetros.
De hecho, estos consumos se registraron en una conducción con el modo Sport y Sport+, es decir, los más deportivos para usar en carretera. Ambos modos priorizan unos cambios de marcha muy rápidos y una amortiguación muy dura. Tanto, que cuando se circula en el modo Sport+ el único sonido que se puede percibir es el rugido que emana bajo el capó.
Hay otros tres modos de conducción adicionales: Wet, con una amortiguación más suave a la hora de circular en superficies con agua; Individual, en la que el conductor puede configurar la amortiguación, sensibilidad del acelerador y actividad de la caja de cambios; y Track, destinado para circuito en el que la suspensión es más dura, la dirección más directa y el escape mucho más sonoro.
Pero, ¿cuál es el coste de este modelo? El Aston Martin Vantage S tiene un precio de partida en el mercado español de 207.000 euros, sin incluir los impuestos. Es importante recordar que las emisiones medias de CO2 de este vehículo se sitúan en los 274 gramos por kilómetro. Esto implica que tributa al tipo máximo general, que se sitúa en el 14,75%. De esta manera, el desembolso para hacerse con este superdeportivo inglés se sitúa en los 237.532 euros.
