El grupo Mercedes-Benz cerró el ejercicio 2025 con una caída en su beneficio neto del 48,8% en la comparativa interanual, hasta situarlo en los 5.331 millones de euros. Un descenso que se explica por la caída mundial de las ventas, los aranceles, que tuvieron un impacto de 1.000 millones, y el tipo de cambio.
El beneficio antes de intereses e impuestos (ebit) registró un descenso del 57,2%, hasta los 5.820 millones de euros.
La facturación del grupo con sede en Stuttgart (Alemania) alcanzó los 132.214 millones de euros, lo que equivale a un descenso del 9,2% en comparación con el ejercicio anterior.
De hecho, todas las divisiones del consorcio (turismos, furgonetas y servicios financieros) registraron descensos en sus ingresos. Ahora bien, las partidas destinadas a los ajustes también se redujeron un 9,2%, hasta los 5.966 millones de euros.
No es de extrañar la merma en la facturación si se tiene en cuenta que el grupo registró descensos en las ventas en todas las regiones del mundo.
Así, las ventas de turismos por parte del grupo alcanzaron las 1.801.291 unidades, cifra que supone un 9,2% menos en la comparativa interanual. Las entregas de furgonetas también cayeron un 11,5%, hasta las 359.136 unidades.
Las matriculaciones de modelos electrificados se mantuvieron planas, con 368.700 unidades, gracias al empuje de los vehículos híbridos enchufables, cuyas ventas aumentaron un 9,5%, hasta las 199.877 unidades. Sin embargo, las ventas de eléctricos cayeron un 8,8%, hasta los 168.823 vehículos.
El único mercado en el que el consorcio registró un alza fue en Alemania, donde tan sólo logró comercializar 216 unidades más que en 2024.
Ahora bien, las entregas en Europa registraron un descenso del 1%, hasta las 635.072 unidades. Dicha región logró una facturación de 57.908 millones de euros, un 1,5% menos que el año anterior.
En Norteamérica, los ingresos cayeron un 11,2%, hasta los 34.552 millones de euros. Una situación que se explica por unos menores volúmenes de venta, los cuales descendieron un 12,3%, hasta las 320.552 unidades.
Sin embargo, fue en China donde más cayeron tanto las ventas como las entregas. La facturación de Mercedes-Benz en el gigante asiático alcanzó los 16.519 millones de euros, lo que supone un 28,6% menos en la comparativa interanual. Las entregas del grupo en China se contrajeron un 19,3%, hasta las 551.932 unidades.
Ola Källenius, presidente del consejo de administración del grupo Mercedes-Benz, explicó que "en un entorno de mercado dinámico, nuestros resultados financieros se mantuvieron dentro de nuestras previsiones, gracias a nuestro enfoque en la eficiencia, la velocidad y la flexibilidad".
De cara al presente ejercicio, el ejecutivo añadió que "ahora estamos listos para 2026: el lanzamiento de más de 40 nuevos modelos en tan sólo tres años continúa a un ritmo aún mayor. La fuerte demanda de nuestros nuevos CLA, GLC o Clase S demuestra el entusiasmo de nuestros clientes por nuestros nuevos modelos".
Previsiones 2026
De cara al ejercicio en curso, el grupo Mercedes-Benz prevé que la facturación se mantenga en los niveles de 2025. Asimismo, estima que su ebit será "significativamente superior" al año anterior debido a los gastos de reestructuración.
Sin embargo, el consorcio automovilístico alemán también prevé contar con un menor flujo de caja. En lo que a volúmenes se refiere, estima que las ventas de turismos se mantendrán estables mientras que prevé un ligero incremento en las entregas de furgonetas.
