Con los últimos temporales, poner la calefacción en el coche, está a la orden del día, por lo que el riesgo a que se pueda romper puede suponer un problema costoso para muchos conductores. Sin embargo, existen algunas señales contradictorias.
Juan José, un conocido mecánico desde las redes sociales, desde (@talleresbenezer) destapa una alerta errónea. "Si hueles a quemado cuando pones la calefacción y realmente en este coche no se estaba quemando nada", revela el experto. ¿Y entonces por qué viene ese aroma?
Bien, la respuesta reside en que el aire situado en la zona del motor se traspasa al interior: "es lo que respiramos dentro del habitáculo". En el caso que ejemplariza el mecánico, el cilindro tenía una fuga de gases; generalmente, esto es producido por un error en la junta de la culata. Para evitarlo, es vital sustituir los inyectores a tiempo.
Aunque el error puede provenir de otros lugares, por ello el mecánico recomienda acudir a un profesional. Entre la multitud de las posibilidades destacan las siguientes.
Fugas de aceite o anticongelante, el olor en este caso vendrá de una pérdida ya que es un circuito cerrado y entrar en contacto con el bloque motor se pueden alcanzar altas temperaturas, cerca de los 900 grados. También puede suceder al rellenar los circuitos si alguna gota ha quedado fuera.
Otra razón habitual son los problemas al forzar el embrague ya que los ferodos (forros que cubren las zapatas de los frenos), se están desgastando. El resultado es la reducción de la vida útil del embrague, una pieza que puede llegar a los 1.500 euros.
Por el sobrecalentamiento, también se pueden ver afectados los frenos cuando se utilicen bruscamente, llegando a producir un olor a quemado, al igual que el hedor a goma o los contactos eléctricos."Debes coger esto a tiempo para ahorrarte un buen dinero", argumenta el experto.
Un fallo habitual es la autoincineración del aceite, un problema que puede gripar el motor, ya que el coche no cesa de acelerar aunque se desconecte y entonces, no hay marcha atrás. Este problema es visible por la cantidad de humo que se produce en poco tiempo.
En definitiva, una buena conducción y revisiones serán fundamentales para evitar males mayores ya que una junta de la culata puede suponer hasta 600 euros, pero un motor entero puede no ser rentable su reparación si el vehículo ya tiene unos años.
