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Pere Navarro, director general de la Dirección General de Tráfico (DGT), vuelve a situarse en el centro del debate público con una propuesta que mezcla urbanismo y seguridad vial.

Su última idea, que ha sorprendido y generado reacciones encontradas, consiste en rediseñar el mobiliario urbano para que los postes de las calles no sean un obstáculo para los peatones.

En una época en que las ciudades buscan aceras más seguras y despejadas, Navarro propone una iniciativa que, más allá de su simplicidad, invita a repensar cómo usamos el espacio público.

La propuesta fue presentada durante una jornada informativa titulada 'Peatones y seguridad vial', en la que también participó el ministro del Interior, Fernando Grande‑Marlaska, enfocada en los riesgos que enfrentan quienes caminan por las calles, especialmente por distracciones como el uso del móvil.

Fue en ese contexto donde Navarro pronunció la frase que ha dado pie a numerosas reacciones mediáticas: "Construir un palo que tenga la luz, el semáforo, una señal y una papelera".

Con esta idea, Navarro busca concentrar en un solo elemento vertical todos los dispositivos que hoy están dispersos por las aceras (farolas, semáforos, señales, papeleras...) con el objetivo de eliminar obstáculos que puedan dificultar la movilidad de los peatones.

Según él, muchos ayuntamientos externalizan por separado la instalación de iluminación, semáforos, señalización y papeleras, lo que no solo fragmenta la gestión, sino que puede complicar la planificación urbana.

Navarro defendió que este tipo de solución integrada podría hacer más coherente la estética y funcionalidad de las calles, y al mismo tiempo facilitar el mantenimiento y reducir costes, ya que implicaría un solo contrato en lugar de varios independientes.

Aunque la propuesta ha sido presentada como una idea práctica para ordenar el espacio urbano, el propio director de la DGT admitió que la realidad de muchas ciudades españolas va justo en la dirección contraria, con aceras saturadas de elementos y soluciones poco coordinadas.

En ese sentido, Navarro se mostró autocrítico y recurrió al humor para ilustrar esa paradoja: "No seremos capaces de construir un palo que tenga la luz, el semáforo, y una señal y una papelera".

La propuesta, de momento, no es una normativa ni un proyecto aprobado, sino una sugerencia en fase conceptual que busca estimular el debate sobre cómo hacer las ciudades más seguras y accesibles para todos, especialmente para los peatones, que suelen ser los usuarios más vulnerables.