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Las cotas de desperfectos de las carreteras españolas se han casi triplicado, han pasado de tener 13.000 kilómetros de desperfectos en 2022 a 33.999 en 2025. Una cifra que evidencia más que el desgaste, lo poco atendidas que han estado durante estos años. De ellas, el 32% está calificado como muy grave, así se ha confirmado desde la Asociación Española de la Carretera (AEC).

Parece así que la mayor parte de las infraestructuras españolas necesitan una urgente remodelación. Esta situación posiciona a las carreteras en su peor estado desde 1985. O lo que es lo mismo, el 52% de las carreteras muestran evidentes deficiencias.

Sin embargo, las carreteras no son homogéneas a lo largo del territorio. Aragón es la comunidad con carreteras en peor estado, aunque también llama la atención el estado de las carreteras de La Rioja, con el 41% de ellas en situación muy grave. En el lado opuesto se encuentran Madrid, la Comunidad Valenciana, Extremadura, Cantabria, País Vasco, Navarra, Andalucía y Cataluña.

Carretera en mal estado. Gettyimages

La AEC (Asociación Española para la Calidad) defiende una inversión equitativa en la que 4.721 millones de euros deberían ir destinados a carreteras gestionadas por el Estado, mientras que 8.770 millones de euros para aquellos gobiernos autónomos y forales, sumando lo que equivale a un total de 75.300 kilómetros.

Los transportistas también han denunciado el mal estado de las infraestructuras. Óscar Puente equipara de este modo la situación ferroviaria a la de las carreteras españolas. El presidente de la Confederación Nacional de Transporte, Carmelo González, ha asegurado que el Ministerio de Transportes debería invertir 1.200 millones de euros más para poder solucionar todos los problemas.

De la misma manera, el presidente ha alertado que Puente tan solo invirtió alrededor de 800 millones, frente a los 2.000 millones que él cree que serían necesarios. Y aunque él mismo culpa al cambio climático, cada día es más evidente el escaso mantenimiento de las infraestructuras de transporte. Mientras tanto, la solución del ministro se centra en la señalización de los desperfectos como socavones, agujeros o grietas.

Si hablamos de Europa, las cifras tampoco mejoran en exceso, ya que su déficit de mantenimiento se encuentra en los 10.000 millones de euros desde hace ya tres años, mientras que en la actualidad supera los 13.000 millones de euros, una cifra inconmensurable.

Ante esta situación, todos aquellos conductores que hayan sufrido un accidente por el escaso mantenimiento de las vías, sean conscientes de que pueden solicitar una indemnización.

Esta situación se constituye como un peligro evidente para todos los usuarios, y más, si tenemos en cuenta que los factores determinantes de un accidente son el factor humano, el vehículo y la vía.