Los coches chinos están de moda y, como toda buena tendencia, estos vienen acompañados de polémicas. Su estética futurista va a dar un paso atrás, ya que a partir de 2027 todos los modelos que se fabriquen deben hacerlo con los tiradores mecánicos reales, de los de toda la vida, eso ha asegurado el gobierno chino.
Algunas marcas como Tesla ya ha confirmado que cambiará el diseño de sus tiradores. De hecho, ya el año pasado se abrió una investigación sobre los mecanismos en los vehículos de Elon Musk. A ellos se unen Geely y BYD, quienes ya han comenzado a instalarlos. Esta nueva ley impone que los tiradores no puedan ser puramente eléctricos e invisibles. Por lo que deberán contar con un mecanismo accesible, también en el interior del habitáculo.
Esta medida surge a consecuencia de varios accidentes en los cuales, a consecuencia de los sistemas electrificados, las puertas no se pudieron abrir impidiendo el rescate de los ocupantes. Por esta razón, todas las puertas menos el portón trasero deben contar con una apertura mecánica.
Tiradores modernos.
En cuanto a todos aquellos vehículos que se encuentran en el mercado o a punto de ello, dispondrán hasta enero de 2029 para poder adaptarse, pero a partir de 2027 cualquier modelo nuevo deberá cumplir la normativa.
De la misma manera, la nueva maneta debe contar con un espacio donde pueda introducirse una mano, siendo las medidas mínimas necesarias 60m x 30mm x 25mm. Estos nuevos tiradores deben ser altamente resistentes, como para soportar más de 500 Newtons; la interior debe ser de 50 Newtons, permitiendo un correcto funcionamiento a pesar de cualquier imprevisto energético o accidente.
A estas condiciones se suma la visibilidad de los tiradores, siendo de 1 cm x 0,7 cm. Y aunque es cierto que sin ellas se consiguen algunos kilómetros de autonomía, se priorizará la prioridad a la aerodinámica. Por lo que todo fabricante que quiera vender en China sus modelos deberá acatar estas nuevas directrices.
Y aunque China ha sido el primero en prohibir las manetas desplegables, los países de la Unión Europea estudian posibles cambios para mejorar las infraestructuras y seguridad de los vehículos. De este modo, los coches chinos no solo son un referente en la automoción, sino también lo pueden llegar a ser en seguridad.
