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"Lo peor de ser conductor es que la gente no se pone en tu lugar, no piensa que yo el 1 de enero he estado 15 horas fuera de mi casa", este es el aspecto más negativo que Jordi, conductor de autobuses durante más de 15 años, declara sobre su empleo. Desde el podcast Rutas de Éxito, se visibilizan las condiciones en las que trabajan muchos conductores españoles.

"Estamos en una época en la que estamos perdiendo mucho dinero", confirma. Jordi trabaja en el transporte regular haciendo unos 600 kilómetros máximo recorrido. También describe que, aunque el convenio base es de unos 1.600 euros, la realidad es que sumando los extras, su salario neto suele rondar los 2.500 o 2.600 euros con las dietas, horas y complementos en servicios de distancia.

Asegura que tras haber realizado rutas internacionales durante un largo tiempo, no tiene dudas en que prefiere dormir en casa cada día. Por ello, aunque los salarios no sean exageradamente altos, no tiene intención ninguna en cambiar de empleo. Aunque argumenta que si alguien no tiene responsabilidades, la mejor opción es el discrecional, donde se viaja por toda Europa y península: "mi hermano se llevaba 9.000 euros al mes, a día de hoy es lo mismo, pero por casi la mitad de dinero", asevera.

El conductor reconoce que el servicio mejor pagado es el transporte urbano. "Tienes tus seis horas y media, 7 horas de conducción con un salario de 2.000, 2.400 euros", además afirma que un aspecto positivo es poder visitar cada día un lugar distinto.

Existe una fuerte disparidad regional según revela, un conductor de Barcelona tiene un salario mayor que uno situado en Lleida o en Zaragoza. De la misma manera denuncia las "trampas" de algunas empresas como no pagar las horas de espera en aeropuertos o el ajuste milimétrico de los horarios para ahorrarse costes.

En Madrid, un conductor del servicio de la EMT de la capital en 2021 era de 36.835,38 euros brutos al año. Aunque según los datos del convenio de 2022-2023 la base se encontraba en 1844,08 euros, o lo que es lo mismo 65,86 euros al día.

Otro crudo aspecto al que se tienen que enfrentar los conductores del sector, son los temidos accidentes. Él mismo lo experimentó con la pérdida de un compañero, lo que conllevó a un cambio en su mentalidad. "Ahora voy a 100 km/h y muchas veces ni llego. ¿Qué pierdo, 10 minutos? Lo gano en tranquilidad, hoy sales a la carretera, pero mañana no sabemos si habrás llegado.