Nuevo mazado a la industria de la automoción por parte de los políticos. En esta ocasión, ha sido Reino Unido quien pondrá en todavía mayores aprietos al automóvil, tal y como lo conocemos hoy en día.

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El primer ministro Boris Johnson acaba de anunciar que el Reino Unido prohibirá la venta de coches nuevos de gasolina y diésel a partir del año 2030. Esto supone un adelanto de cinco años, respecto a la propuesta inicial de su prohibición para 2035 que se realizó en el pasado mes de febrero.

Además, supone también tomar esta medida diez años antes que en el resto de países europeos, España incluida, en los que está previsto que en 2040 dejen de comercializarse coches nuevos de combustión.

El anuncio de primer ministro Boris Johnson lo ha realizado en una columna publicada este martes en el Financial Times. Según este mandatario esta nueva orden viene determinada por lo que ha bautizado una "revolución verde" para conseguir el objetivo de lograr las cero emisiones en 2050.

"Ahora es el momento de planificar una recuperación ecológica con trabajos altamente calificados que brinden a las personas la satisfacción de saber que están ayudando a que el país sea más limpio, más verde y más hermoso", ha señalado Johnson en esta columna publicada en el diario económico.

Los híbridos se prohibirán en 2035

A la hora de analizar qué es lo que se prohíbe, conviene señalar que este anuncio hace referencia a los coches de combustión. Es decir, a aquellos vehículos que están propulsados por un motor de gasolina o un motor diésel y que no cuentan con ningún tipo de electrificación.

En cuanto al tipo de vehículo, en el artículo señalado Boris Johnson habla de turismos y también de comerciales, entendemos que ligeros. Así que afectaría prácticamente a la totalidad de las ventas de coches en Reino Unido que en 2019 fueron de 2,3 millones de unidades de turismos.

No se prohibiría, por tanto, la venta de coches híbridos. Este tipo de vehículos (que tienen una parte electrificada del sistema de propulsión) se dejarán de vender en 2035, cinco años después, según el nuevo plan.

Esto, no obstante, significa que para 2035 (en cuestión de 15 años) en Reino Unido solo se venderán coches eléctricos (faltaría por conocer si los híbridos enchufables sí se podrían comercializar).

Resto de Europa

Este anuncio realizado por Reino Unido supone un adelanto en diez años de los plazos que baraja la industria de la automoción en Europa para poner fin al coche de combustión tal y como lo conocemos hoy en día.

Esta transformación hacia el coche 100% eléctrico es una realidad, si bien los plazos para conseguirla son más pausados, ya que la industria de la automoción es compleja y no puede virar tan rápidamente de un modelo de negocio a otro por su peso comercial, inversiones realizadas y ramificación industrial, con miles de empresas de proveedores.

En este sentido, en este año 2020, los fabricantes tienen que cumplir con unas emisiones medias de 95 gramos de CO2 por kilómetro en sus coches vendidos. De no conseguir este objetivo, se enfrentan a multas millonarias.

Este límite de los 95 gramos, además, seguirá descendiendo en los próximos años. Por ejemplo, para 2030, se está estudiando actualmente reducir este límite hasta los 47 gramos. De conseguir esta cifra, estaríamos hablando de que para 2030, solo se podrían vender en Europa (España incluida) coches híbridos enchufables o eléctricos puros.

Este tipo de vehículos son los únicos capaces de conseguir estas emisiones de CO2. Los híbridos (a secas), por ejemplo, no cumplen con estas emisiones, así que estarían prohibidos para entonces.

No obstante, esto significaría que mientras que en Reino Unido, en 2030, solo se podrían vender eléctricos, en el resto de Europa sí se admitirían híbridos enchufables... si bien estas prohibiciones estarían todavía por definir.

A día de hoy, en España sí que se está trabajando en una futura Ley del Cambio Climático que impediría la venta de coches de combustión más allá de 2040. Además, también se plantea que en 2050 dejen de circular los coches de combustión por las carreteras, lo que implicaría que solo podremos desplazarnos en vehículos 100% eléctricos.

España hoy: el 19% son electrificados

En cuanto a las ventas de coches electrificados (híbridos, enchufables, eléctricos) en España hasta el mes de octubre han sido de 124.500 unidades, lo que supone una cuota de mercado del 19%.

De los diferentes sistemas de propulsión, los híbridos son los que tienen mayor tirón comercial con un total de 99.000 unidades vendidas entre enero y octubre de 2020, lo que supone un 14% de cuota de mercado (en esta cifra también se incluyen los microhíbridos o coches de hibridación ligera).

El siguiente tipo de sistema de propulsión electrificado en ventas son los híbridos enchufables, de los que se han comercializado un total de 13.800 unidades hasta octubre, lo que deja una cuota del 2%.

Y por último, tenemos los eléctricos puros, de los que se han comercializado hasta octubre de 2020 un total de 11.700 unidades, lo que supone una cuota del 1,75%.

Estos porcentajes demuestran que todavía queda mucho camino por recorrer, ya que en apenas una o dos décadas los coches que hoy ocupan (en España) entre el 2% y el 3,75% deberán pasar al 100%, sin duda, un cambio radical y drástico para un negocio tan tradicional.

Inversiones millonarias

Esta apuesta por el coche eléctrico supondrá nuevas inversiones millonarias no solo para los diferentes Gobierno sino también para los fabricantes de automóviiles.

En este sentido, Reino Unido, por ejemplo, ha señalado que pretende movilizar 13.500 millones de euros de dinero del Gobierno, con hasta tres veces esa cantidad proveniente del sector privado. Además, crearía y respaldaría 250,000 empleos verdes altamente calificados para 2030, dijo Johnson.

Sin embargo, las inversiones de los fabricantes son todavía mayores. Un buen ejemplo de ello es, por ejemplo, el Grupo Volkswagen, quien han anunciado que invertirá cerca de 35.000 millones de euros en vehículos eléctricos y otros 11.000 millones de euros en las variantes híbridas de coches ya existentes.

Otros fabricantes como PSA, por ejemplo, también ha anunciado inversiones millonarias de alrededor de 5.000 millones para construir una empresa conjunta de fabricación de baterías para coches eléctricos desde 2023.

Por ejemplo, solo en 2019, las inversiones en vehículos eléctricos y baterías fueron de 60.000 millones de euros, cifra que crecerá en los próximos años.