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Pedro Sánchez fue el invitado especial que visitó el programa La Revuelta ayer, jueves 22 de octubre.

El plató de David Broncano se convirtió en el escenario de una de las entrevistas más esperadas de la televisión, pero entre el despliegue de ingenio y la retahíla habitual de preguntas, hubo unas protagonistas inesperadas que se robaron parte del protagonismo: las mascotas del presidente.

El sofá rojo de Broncano le invitó a sentarse entre cojines en forma de perro y, más allá de todas las reflexiones políticas y sociales sobre la situación actual de España, Sánchez no podía olvidarse de ellas.

"Yo tengo dos perritas de agua, son muy territoriales", cuenta ya en los primeros minutos de la entrevista. Y todos sabemos de quién estaba hablando: son India y Turca, las dos acompañantes de cuatro patas que corretean por los jardines de La Moncloa.

Un regalo especial

Después de asentarse y ser recibido entre los aplausos del público, el presidente del Gobierno sacó sus ‘obsequios’ para el presentador. "Es un regalo muy especial porque es una pieza artística: un tablero de 50 cm", anunciaba mientras sacaba el envoltorio.

Broncano recogía así su nuevo ajedrez, desatando la ironía rápida de la mesa: "Es un juego que va de cargarse al rey", se reían entre ambos antes de pasar al siguiente paquete.

"Tengo otro regalo, un poco más peculiar", advertía el presidente. De la segunda bolsa sacó una figura vintage de un perro guardagalletas que reproduce música al levantarle la cabeza. "Muy guapo", respondía un sorprendido Broncano al ver el curioso juguete sobre la mesa.

Sánchez aprovechó el momento para hablar del día a día en su casa: "Mis perras tienen una pelota en la cabeza, están todo el día jugando y de vez en cuando les doy algunos regalitos, galletas, algunas cosas de esas así para que se pongan contentas".

Justificó el detalle explicando que sus colaboradores se lo habían regalado a él, pero "cuando lo vi pensé que era para David, así te acuerdas del perro".

El presidente del Gobierno procedió entonces a dar instrucciones precisas a Broncano sobre cómo utilizar su nuevo artefacto: "Me das el micro y tú tienes que abrirlo, por la cabeza".

Al levantar la parte superior del juguete, comenzó a sonar a todo volumen el mítico Who Let the Dogs Out, provocando la risa inmediata del plató ante semejante guiño. Por si la música fuera poco, al abrir el recipiente frente al público, el interior guardaba la última sorpresa.

Dentro contenía una placa o chapa con la frase "Perro Sanxe", haciendo referencia directa al conocido meme y apodo de las redes sociales que el propio Sánchez ha terminado asumiendo con absoluto sentido del humor.

Acto seguido, procedió a colgarse la chapita, riéndose de su propio apodo y demostrando que, en el terreno del entretenimiento, sabe jugar muy bien sus cartas.

Un amor de la infancia

Esta pasión por los animales no es algo improvisado. Viene de lejos, de sus años de infancia, cuando el propio Sánchez creció rodeado de mascotas e incluso con vinculación familiar al sector, ya que su padre llegó a tener una tienda donde vendía juguetes y artículos de animales.

Un amor por los canes que también le dejó recuerdos veraniegos imborrables, como el de aquel husky de un vecino en Cartagena que no dejaba dormir a nadie en pleno agosto por el intenso calor costero.

Al recordar los perros de su pasado, el presidente no duda en marcar distancias entre su experiencia de joven y su convivencia actual en Moncloa.

De jovencito llegó a tener un perro "muy independiente que no quería jugar", una personalidad sobria y distante que contrasta por completo con la energía inagotable de sus dos perras de agua españolas.

"En cambio estas no paran", ha llegado a confesar entre risas, comentando con humor de forma desenfadada que sus perras actuales "tienen una pelota de tenis como cerebro" de lo hiperactivas que son.