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El sector de la medicina veterinaria ha dicho "basta". El Comité de Crisis Veterinario ha convocado una movilización masiva para reclamar una modificación profunda de la normativa sobre medicamentos de uso veterinario.

Bajo el lema de garantizar una atención basada en la ciencia, el criterio clínico y la responsabilidad, profesionales de todo el país prevén sumarse a esta concentración para visibilizar los obstáculos administrativos y legales que sufren a diario en sus clínicas y centros de trabajo.

Esta movilización nace con el objetivo primordial de exigir cambios normativos urgentes que permitan a los facultativos prescribir e intervenir basándose estrictamente en la evidencia científica y la praxis médica.

Los profesionales advierten de que las rigideces legislativas actuales no solo comprometen de forma directa el bienestar de los animales, sino que también limitan y coartan gravemente el criterio clínico en las consultas diarias.

Las restricciones que impiden curar

Según denuncian los convocantes, el marco regulatorio vigente impone encorsetamientos y restricciones que imposibilitan a los clínicos aplicar los tratamientos más adecuados y actualizados para cada paciente.

Esta situación provoca retrasos y dificultades en la administración de terapias esenciales para la salud animal. Las reivindicaciones del Comité de Crisis Veterinario abarcan varios aspectos clave de la práctica diaria.

En primer lugar, exigen un criterio clínico sin trabas, orientado a permitir que la elección del fármaco dependa exclusivamente del diagnóstico del profesional y de la evidencia científica.

Asimismo, reclaman garantizar un acceso simplificado a tratamientos indispensables, agilizando los trámites y la cascada de prescripción cuando no existan alternativas farmacológicas de uso veterinario directo.

Todo ello tiene como fin último la protección del bienestar animal, evitando que las exigencias burocráticas demoren la atención urgente de los pacientes.

Una jornada de protesta

El colectivo advierte de que la actual regulación no solo afecta a los profesionales, sino que traslada sus consecuencias directamente a las familias de los animales y a las explotaciones ganaderas, al restringir de forma severa el abanico terapéutico disponible en el mercado nacional.

La concentración busca reunir no solo a profesionales de la clínica de pequeños y grandes animales, sino también a estudiantes, facultades e instituciones del ámbito de la salud animal.

Con esta jornada de protesta, el Comité de Crisis pretende forzar una mesa de diálogo con las autoridades competentes para consensuar un reglamento adaptado a la realidad médica actual.