Están matando gatos a tiros. En un pueblo de Cáceres hay alguien que sale de su casa por las noches armado para ejecutar animales.
Ha ocurrido en Malpartida de Plasencia, donde el balance del último fin de semana ha sido devastador: un gato doméstico herido de gravedad y una gata comunitaria asesinada de un disparo.
La agresión no solo representa un cruel delito de maltrato animal, sino también una seria amenaza para la seguridad ciudadana. Que un individuo circule de noche disparando con total impunidad pone en peligro tanto a los animales de la zona como a los propios vecinos del municipio.
La Policía Nacional y el Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil han confirmado a Mascotario que la denuncia ya está presentada y que han abierto una investigación oficial para esclarecer los hechos.
Disparos en la noche y animales ejecutados
El brutal ataque tuvo lugar durante la noche del pasado domingo 27 de septiembre en un punto de alimentación de una de las colonias felinas del pueblo. La violencia de los disparos dejó a uno de los felinos con heridas de extrema gravedad y a otro sin vida.
"La denuncia sí está presentada y el caso está en manos del SEPRONA. Ocurrió la noche del domingo 27, donde un gato doméstico resultó herido de gravedad pero que ya está fuera de peligro, y la gata de la colonia es la que desgraciadamente ha fallecido", explican desde el grupo de voluntarias de Malpartida de Plasencia en declaraciones a Mascotario.
La gravedad de las heridas causó destrozos brutales en los felinos. Mientras el gato doméstico logró ser intervenido a tiempo y se recupera de las lesiones, la gata comunitaria no sobrevivió al impacto de bala.
Un vehículo de caza en la escena del crimen
Entre la información aportada a las autoridades figura la declaración de un testigo que presenció movimientos sospechosos en las inmediaciones del lugar.
"Un testigo vio por la zona un coche de caza, con pegatinas de caza, y tres individuos; uno de ellos parecía que guardaba una escopeta. Son hechos puestos en conocimiento de las autoridades, pero no sabemos hasta qué punto puede ser cierta esta información", señalan las voluntarias.
Para poder llevar a cabo las correspondientes diligencias e investigación forense, las fuerzas de seguridad han activado el protocolo habitual en estos casos.
"Una de las compañeras tiene a la gata asesinada en un arcón frigorífico como le indicó el SEPRONA, pero no sabemos más", confiesan sobre el duro procedimiento que están teniendo que seguir a la espera de respuestas.
Reincidentes en el mismo punto del municipio
La indignación de las cuidadoras es aún mayor al recordar que no se trata de un episodio aislado en la zona. La ubicación elegida por el agresor para disparar coincide con el escenario de ataques previos registrados en el pueblo.
"Ha sido en un punto de alimentación de una de nuestras colonias, en la misma zona donde ya ocurrieron hechos semejantes el año pasado", denuncian las voluntarias con amargura.
Esta reincidencia aumenta la urgencia de identificar al responsable antes de que vuelva a apretar el gatillo contra otros animales del municipio.
Miraza Isabela: una vida que pende de un hilo
En esa misma colonia vive Miraza Isabela, una pequeña gata cuya vida pende ahora mismo de un hilo por encontrarse en el punto de mira de un agresor impune. Para las voluntarias, la situación ha rebasado cualquier límite tolerable.
Sacar a Miraza Isabela y al resto de felinos de esa calle ya no es una opción de gestión, sino una cuestión de pura supervivencia.
Mientras las fuerzas de seguridad avanzan en las pesquisas para dar con los responsables, el municipio exige justicia y el fin inmediato de esta barbarie nocturna.
