Detrás de los grandes focos, las cifras de infarto en plataformas digitales y la vorágine de sus giras internacionales, Shakira ha encontrado un refugio de calma al que siempre desea regresar.
La cantante acaba de aterrizar en Madrid para empezar la etapa europea de su ambicioso Las mujeres ya no lloran World Tour, fijando su residencia en el Iberdrola Music del Macondo Park (Villaverde), donde congregará a más de 50.000 espectadores cada noche.
Sin embargo, antes de enfrentarse a este hito de 12 conciertos repartidos entre septiembre y octubre —una de las etapas profesionales más intensas de su carrera—, la barranquillera se ha encargado de dejar claro dónde está su verdadero cable a tierra: en la intimidad de su hogar en Miami.
Allí, lejos del escrutinio público y de la presión mediática, la artista se despoja del rol de superestrella para entregarse por completo a su faceta más familiar.
En ese espacio cotidiano, dos pequeños miembros de cuatro patas —su perro Teddy y su conejo Toby— se han convertido en los indiscutibles protagonistas y en una fuente inagotable de serenidad.
Su vínculo con las mascotas viene de lejos. "Me encantan los animales y crecí con todo tipo de animales desde que era un bebé", confesaba la propia Shakira en las entrevistas previas a la premiere mundial de Zootopia 2 en Los Ángeles.
Un amor por la fauna doméstica que hoy se materializa en una convivencia tan entrañable como cómica: "Actualmente tengo un perro y un conejo, pero mi conejo cree que es un perro. Está un poco confundido y actúa como un perro: me lame, me pide atención, es tan bueno y bien educado. Amo a mi conejo".
Entre paseos, lametones surrealistas y ratos de juego en el jardín junto a sus hijos, Milan y Sasha, la cantante encuentra en sus animales la desconexión perfecta antes de subirse al escenario y volver a rugir ante decenas de miles de personas.
El pequeño acompañante todoterreno
Presentado en sociedad ante sus millones de seguidores a finales de 2021, Teddy es un toy poodle (caniche toy) de pelaje marrón y rizado que conquistó de inmediato el corazón de la familia.
Por su tamaño compacto y su carácter alegre, este pequeño perro vive plenamente integrado dentro de la residencia familiar.
Teddy no solo comparte el salón y los momentos de descanso con los pequeños de la casa, sino que se ha convertido en el protagonista involuntario de divertidas anécdotas de la artista.
Los seguidores de la colombiana recuerdan con cariño cuando, tras un surrealista encuentro con dos jabalíes en un parque de Barcelona mientras lo paseaba, Shakira mostró en redes el estado de su bolso entre risas mientras el pequeño Teddy comprobaba curioso los destrozos.
Toby, el conejo-perro
Si la presencia de Teddy aporta dinamismo al hogar, Toby, un conejo doméstico de pelaje blanco con manchas oscuras, aporta el toque de ternura más singular.
Llegado a la vida de la cantante para llenar el vacío de su anterior mascota Max, el conejo cuenta con un espacio adaptado en la residencia de Florida para poder corretear con total libertad y seguridad.
La propia Shakira ha compartido en más de una ocasión la peculiar personalidad del animal, llegando a bromear abiertamente en sus canales oficiales sobre la soltura con la que pasea e interactúa por toda la casa junto al resto de la familia.
Milan y Sasha participan de forma activa en sus cuidados diarios, desde su alimentación a base de heno y verduras frescas hasta los ratos de juego en el jardín privado.
Apoyo emocional y refugio de desconexión
Más allá del entretenimiento, ambas mascotas se han convertido en piezas clave para el equilibrio familiar.
Durante la gran transición emocional que supuso la mudanza desde Barcelona hasta Miami, la presencia constante de Teddy y Toby sirvió como un pilar fundamental para dar estabilidad y afecto a los más pequeños en su nueva vida.
Definidos por la propia barranquillera como "dos pequeñas personalidades que nos dan tanta alegría", Teddy y Toby demuestran que, sin importar el tamaño de los estadios que llene ni los récords que bata, el mejor refugio de Shakira al terminar la jornada sigue estando a ras de suelo y rodeado de la lealtad incondicional de sus mascotas.
