Mientras la ciudad de Valencia se aleja e Ibiza se acerca al otro lado, tu perro puede contemplar el mar justo a tu lado. Viajar a Baleares con tu mascota nunca había sido tan cómodo.
El transporte marítimo es clave para conectar la península con las Islas Baleares, moviendo a más de tres millones de pasajeros al año como alternativa y complemento al avión. Sin embargo, hasta hace poco, estos desplazamientos seguían siendo un problema para los animales de compañía.
Por esto, la compañía Trasmed ha revolucionado la vida a bordo. Allí donde los perros grandes no solían tener espacio junto a sus dueños, aquí encuentran un verdadero hogar.
Heredera de Trasmediterránea, es la única compañía que opera exclusivamente bajo bandera española en estas rutas. Su objetivo es transformar el trayecto marítimo de un "simple trámite de transporte" a una parte activa y disfrutable de las vacaciones.
Como empresa concienciada con esta demanda, Trasmed ha desarrollado, junto a la Fundación para el Asesoramiento y Acción en Defensa de los Animales (FAADA), un conjunto de medidas que adaptan el servicio y establecen criterios específicos de comodidad, seguridad e higiene durante la travesía para nuestros amigos peludos.
Un espacio de descanso
Los camarotes no son solo una habitación con cama: se convierten en un espacio de descanso con todas las comodidades según el tipo de mascota y las necesidades del viajero.
Incluyen un pet-kit exclusivo con elementos básicos para el trayecto: recipientes para agua y comida, bolsas higiénicas biodegradables y la posibilidad de solicitar camita o una bandeja de arena en el caso de los gatos. Permiten viajar en el mismo camarote con hasta dos perros o gatos y cuentan con un estricto protocolo de limpieza e higienización específico.
Por otro lado, las Butacas Pet están diseñadas para animales pequeños de menos de 8 kg (sumando el peso de la mascota y del transportín), ubicadas estratégicamente en las primeras 12 filas de cada una de las cuatro salas de acomodación.
Un perro de talla media en los brazos de su dueño.
Para los pasajeros que buscan un plus de confort propio, la oferta habitual de Trasmed cuenta también con butacas premium, caracterizadas por asientos más espaciosos y reclinables en salas exclusivas.
Para los animales que no viajan en camarote ni en transportín de mano, existen las casetas acondicionadas. Cuentan con espacios separados para perros y gatos con el fin de minimizar el estrés visual y auditivo de estar rodeados de desconocidos.
Además, su servicio de videovigilancia permite al pasajero comprobar el estado de su mascota en cualquier momento a través del Wi-Fi gratuito del buque.
Un ocio compartido
A diferencia de los barcos tradicionales donde las mascotas debían quedarse aisladas, este buque está diseñado con zonas de libre tránsito y convivencia.
Las áreas de restauración están completamente adaptadas: el autoservicio cuenta con mesas reservadas exclusivamente para sentarte a comer o tomar algo junto a tu perro, y espacios como el Café Pet y el Pet Restaurante acogen a los animales como un miembro más de la familia.
Sin embargo, lo mejor se encuentra en el exterior. En la cubierta se ubica el Pet Garden y el área de pipican: un espacio delimitado con césped artificial cerca de la piscina donde las mascotas pueden hacer sus necesidades, pasear y jugar al aire libre.
En un entorno que a veces puede provocarles incertidumbre, tener la posibilidad de tomar el aire y despejarse es fundamental. Allí se encuentran, juegan de forma segura y se relajan a la sombra.
La compañía ha transformado el viaje con animales de compañía en un pilar fundamental de su propuesta. En 2025, la naviera española transportó a más de 700.000 pasajeros y 30.000 animales de compañía entre la península y Baleares, consolidando una forma de viajar donde nadie se queda en tierra.
