Aunque el tiempo haya pasado y ya se habla siempre menos de la situación en Gaza, las vidas allí sigue avanzando. Y en medio de la incertidumbre y los desafíos, un niño de 14 años llamado Abdullah ha asumido una misión extraordinaria: alimentar a cientos de perros y gatos callejeros cada día.
Sus vídeos han dado la vuelta al mundo y nos recuerdan que todas las vidas merecen ser salvadas. Tres años después de aquel 7 de octubre de 2023, las calles de aquella ciudad todavía no se han reconstruido y muchos seres vivientes siguen buscando una forma de sobrevivir.
Desde el primer año, Abdullah no ha dejado nunca de preocuparse también por los más vulnerables: los animales perdidos cuya vidas ha sido destruida por las manos de los hombres.
Ahora, aunque su rutina haya adquirido otro sentido, sigue bajando a la calle todos los días y en cuanto baja su mochila de la escuela, los animales salen de sus escondites; algunos corren a saludarlo, mientras que otros esperan pacientemente a su lado.
Un compromiso mayor
La rutina diaria de Abdullah está llena de responsabilidades que la mayoría de los niños no tienen que imaginar. Sus días comienzan asistiendo a la escuela, siempre y cuando haya clases disponibles, ya que quedan muy pocas escuelas para muchos estudiantes.
Además, debe buscar bienes de primera necesidad, como agua y leña, para que su madre pueda cocinar. Sin embargo, entre todas esas tareas, encontró tiempo y espacio para un compromiso mayor.
"Trabajo para ayudar a los animales", afirma en un vídeo de Youtube. Su labor comenzó cuando estalló la guerra y Abdullah empezó a notar que cada vez más perros y gatos deambulaban solos por las calles.
Muchos habían perdido sus hogares o a las familias que alguna vez los cuidaron, y al verlos luchar por encontrar comida, el niño supo que quería ayudarlos.
Al principio no fue fácil convencer a su familia debido a las obvias preocupaciones de seguridad, pero su determinación fue más fuerte. Hoy, afirma con orgullo: "sigo continuando mi misión humanitaria con los animales".
Un hogar para 12 gatos
Durante los últimos tres años, esta labor se ha convertido en una parte fundamental de su vida diaria, y su padre lo acompaña en el proceso. No siempre es fácil ni seguro; hay días en los que ambos tienen que cambiar su ruta o irse de un lugar repentinamente para mantenerse a salvo.
A pesar de los riesgos, su dedicación ha traspasado las calles hasta llegar a su propio hogar, donde él y su familia han rescatado y adoptado a 12 gatos que ahora viven con ellos.
La filosofía de Abdullah es muy compasiva: él explica que los animales no pueden decirte si tienen hambre o están enfermos, y no pueden pedir ayuda, por lo que él toma la iniciativa de salir a buscarlos.
Aunque confiesa que hay muchas cosas inciertas en su vida, de lo único que está seguro es de que seguirá ayudando a los animales durante todo el tiempo que pueda.
El deseo de Abdullah trasciende su labor en las calles de Gaza, pidiendo al mundo que no olvide su causa: "Espero que hablen de mí y sean la voz de los que no tienen". Tras tres años presentándose todos los días por ellos, no hay duda de que su compromiso es inquebrantable.
